viernes, 23 de junio de 2017

Sobre el 13 de junio: Rancio abolengo

Será porque la reunión se celebró un martes y 13 pero la valoración de la novela de este mes, Mort de dama, de Llorenç Villalonga, no fue uniforme. A unos gustó mucho, a otros no tanto. Aunque hay una teoría acerca de por qué esto fue así, os invitamos desde aquí a ayudarnos a desentrañar el misterio con vuestros comentarios.

Ajustes de cuentas y críticas
Yo lo que no entiendo es por qué el autor añade las poesías de Aina Cohen como apéndice. Entendería que quisiera ponerlas si fuesen muy buenas pero si ya las critica por malas y las escribe para demostrar que son malas, la verdad es que no entiendo para qué las pone entonces”
“Es posible que haya un tema de ajuste de cuentas con alguien que el autor conoció en el mundo real, que el personaje de Aina Cohen sea la imagen de una persona que históricamente existió”
“Sí, yo creo que en el libro hay muchos ejemplos de eso”
“Y en la novela Bearn o La sala de muñecas, del mismo autor y que sigue cronológicamente a esta, el personaje de Aina Cohen vuelve a salir y no veas cómo ha acabado. Todos vuelven a salir y se les vuelve a criticar muy fieramente”
“Bueno, en realidad el autor critica a todos los personajes, no se salva ninguno”
“Sí, pero yo creo que es una crítica no exenta de una cierta simpatía, de ternura”
“¿Qué quieres decir?
“Que es una mirada comprensiva, crítica, pero comprensiva. Es una sociedad que parece odiar pero no puede evitar amar y, como lector, tú decides, te deja margen, son retratos con matices, sutiles. Hay novelas que no dejan títere con cabeza, que no dan tregua, esta novela no es así, por eso me ha gustado”

Esperpentos y clases sociales
“Es un esperpento. Pero sin el lenguaje florido tan típico de Valle-Inclán”
“No me ha gustado tanto como la primera vez que lo leí”
“Se me ha hecho un poco larga aunque no tenga muchas páginas”
“Es un libro para disfrutar cada capítulo. El autor pone mucho énfasis en los momentos singulares. Hay poca continuidad entre un capítulo y el siguiente, hay mucha ensoñación, como esos estados inducidos por la morfina de Obdulia. Quizá por eso no os gustó, desde luego, no hay mucha acción”
“Describe un mundo provinciano y pacato”
“Hay mucha ironía y sarcasmo”
“Para mí salta demasiado de un personaje a otro”
“Recuerda a Buñuel y sus películas de crítica de la pequeña burguesía”
“Sí, ¡es verdad! ¿Te fijaste en que se centra mucho en las reuniones? El núcleo del libro son las reuniones sociales de la época y como se van desarrollando.
“Y también es curioso que los entierros sean descritos como grandes eventos sociales y cómo se permite en ellos que se mezclen las clases sociales”
“Sí, como citas de encuentro entre las clases altas y las bajas”
“También se describe ya el turismo como un fenómeno disgregador de la sociedad tradicional”

Uso de localismos
“A mí me hizo mucha gracia que el autor usase el artículo salado en los diálogos, pero no en la narración”
“Uf, el mallorquín, hay muchos localismos, me ha costado, tenía un diccionario siempre a mano”
“Pues yo lo he disfrutado mucho, me daba igual no entender algunas palabras”
“Había algunos elementos en Villalonga que me recordaron al Cabré de La Teranyina o Señoría. Quizá porque ambos describen la sociedad tradicional. ¿Sabéis si Cabré se inspiró en Villalonga”
“A mí me parece que no tienen nada que ver”
“Se parecen, por ejemplo, en cómo usan el recurso narrativo de intercalar diversos diálogos y de saltar entre escenas y personajes. En Villalonga esos saltos no parecen algo planificado, forman parte de su manera de narrar, Cabré los depura y los llena de significados. Ah, y las campanas, como elementos que ordenaban la vida, esas campanas de Cabré que tanto me gustan, también las he visto aquí”

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