lunes, 19 de septiembre de 2016

Sobre el 13 de septiembre: Juego de idiotas

La lectura de este mes despertó un entusiasmo unánime. A todos nos pareció que Las doce sillas, de Ilf y Petrov, es un libro muy divertido y que es una pena que no sea más conocido. Fue difícil de encontrar (no tanto como los diamantes de madame Petujova), pero ¡valió la pena!

Un clásico ruso
“Me ha encantado este libro, hacía tiempo que no leía algo tan bueno. Me ha divertido mucho”
“Es una novela muy divertida. Lo más extraño es el final. Parece moralista. No te esperas un final tan rastrero para el protagonista”
“Sí, el pícaro, Ostap Bénder, es un personaje increíble. Al final parece que lo asesina Vorobiáninov, pero si hay una segunda novela que protagoniza, no puede ser entonces que hay logrado matarlo”
El becerro de oro. Me gustaría mucho leerlo, pero supongo que es aún más difícil de encontrar que este”
“Me costó conseguirlo porque no se podía comprar y estaba en muy pocas bibliotecas. Tuve que ir una de Poble Nou. Cuando fui a buscarlo, no estaba en la en su sitio, lo tenían detrás del mostrador, yo sospecho que lo habían retirado y que al cogerlo, lo salvé del expurgo. ¡Eso me gusta pensar!”
“Aquí no se encuentra fácilmente, pero es una novela muy famosa en Rusia, a mí me la recomendó una profesora rusa”
“Es un humor muy salvaje, que estaba de moda en los años 20 en Rusia. He visto cortos rusos de aquella época, mudos, y tienen un humor parecido y la misma picaresca”

La NEP
“Está ambientado en una época que no sabía que había existido, al comenzar a leerla me sorprendió que en la rusa revolucionaria hubiera burgueses, iniciativa privada, no sabía que Lenin había propiciado esa apertura”
“Sí, es la NEP de Lenin, la Nueva Política Económica, que se acabó con Stalin”
“Llegó la represión”
“Bueno, se ha exagerado la represión, no es cierto que hubiera 60 millones de deportaciones, como decían Robert Conquest o Solzhenitsyn. Tampoco es cierto que la colectivización agraria fuera un fracaso”
“Este libro, en concreto, estuvo prohibido hasta tres años después de la muerte de Stalin, pero los rusos siguieron leyéndolo en ediciones antiguas. Hoy en día es un clásico”
“Qué pena que no sea más conocido aquí. Me resulta curioso haber leído tanta novela rusa y encontrarme ahora con esta novela, reconozco el carácter ruso, pero nunca me lo habían contado así”

Autoría compartida
“Es una demostración de que el mejor humor se hace al alimón.  Solo hay que ver los monólogos. Pero no es lo mismo, porque aquí se trata de una novela, el esfuerzo es mucho mayor, requiere mucha coherencia, compenetración de los autores. Eran los dos de Odesa, ¿no?”
“Sí, pero se conocieron en Moscú, no se conocían de Odesa”
“Eran periodistas, ¿verdad?”
“Uno de ellos creo que llegó a trabajar en Pravda
“Se nota que eran periodistas por el capítulo ambientado en la redacción de un periódico, lo disfruté”
“¡Cómo tenían que pelearse por los espacios!”
“Qué risa, con el pobre hombre de la sección de ajedrez, que cada vez tiene menos espacio y al final no se publica, o aquel otro que iba vendiendo la misma colaboración a todas las secciones pero nunca la cobraba. Y cómo cuentan el retoque de las fotos, las ilustraciones…”
“Es de los capítulos mejores”

Los mejores capítulos
“Todo el libro es muy divertido, pero hay capítulos que lo son especialmente. A mí me encantó el del ingeniero que se queda en la calle desnudo y acaba desesperado diciendo “Solo había una solución, morir”
“El capítulo de su mujer, Élochka, la caníbal, también es muy divertido. Tiene un comienzo genial, con ese vocabulario de 30 palabras que le sirve para todo”
“Y que cuando reaparece al final del libro sigue usando y enseguida la reconoces y te partes de risa, es un personaje genial y muy contemporáneo. ¡Retrata a las instagramers de moda!”
“El libro está lleno de personajes así, son caricaturas, pero tan bien hechas… Son personajes redondos, van apareciendo, dicen dos palabras y es que los estás viendo”
“¿Os habéis fijado que cuanto más mala fe tiene el personaje, el cura, el dueño de la residencia..., más insisten en su cara de bondad?”
“Otro capítulo muy bueno es de la Unión de la espada y el arado, que va apareciendo a lo largo del libro, qué bien caracterizados están todos, qué miedo tienen todos”
“El cerrajero aristócrata es impagable”
“Y Kisliarski también es buenísimo”
“Sí, en este capítulo se refleja el clima que había en aquella época, el temor soterrado de los aristócratas y los burgueses”
“Qué risa cuando se ponen a repartirse los cargos de la Rusia postrevolucionaria”
“Para mí el mejor capítulo es de la subasta”
“No es tan divertido”
“Pero es cuando se precipitan los acontecimientos”
“Tienes razón y el capítulo de antes es el que propicia el desastre de la subasta. Con ese don Juan y el clima español-exótico, vaya imagen tenían de España, ¿no? Es forzado, para justificar lo que pasa en la subasta, pero aun así es de los más divertidos”

Tipos de humor
“Es buenísimo este libro, cuánto me he reído, me ha salvado el verano. Cómo me gustaría que fuera más conocido. Si lo leíste hace años, ¿cómo es que no lo habías recomendado hasta ahora?”
“Uy, pero si ni siquiera me atrevo a recomendar La conjura de los necios...”
“Cómo me gusta que menciones ese libro. Ambos son de humor, pero son tan diferentes... En La conjura de los necios el humor es tan amargo, aquí es todo lo contrario. Vives en medio de las comodidades y no eres más que un desgraciado”
“Sí, en el fondo La conjura de los necios es la historia de un niño pijo”
“Exacto, la vida real ya es suficientemente triste, para qué amargársela más. Qué contraste con esta novela. Hay pobreza, penalidades, pero el trasfondo siempre es optimista, y se te contagia esa alegría, la alegría de vivir”

martes, 19 de julio de 2016

Sobre el 12 de julio: Homenaje

Este mes leímos una evocación de la figura del padre del autor: La isla del padre, de Fernando Marías. Y eso fue precisamente lo que dio tuétano a la tertulia. Sobre todo se habló de cómo ha de hacerse o no el relato de una vida. Como fuera que el tema se cerró en falso, desde aquí animamos a todos los que nos seguís desde la página web a que opinéis sobre el asunto. Buen verano a todos. Nos vemos en septiembre o en este mismo blog cuando os apetezca.

Biografías subjetivistas y objetivistas
“Es una buena lectura pero es una manera de entender la literatura que me deja muy frío. Llevo leídos muchos libros parecidos. Escribe muy bien, pero, para  mí  no llega a un nivel aceptable de calidad”
“Es una biografía subjetivista. Demasiado. Le vendría bien adjuntar datos objetivos y añadir contexto histórico”
“Desde luego no llega al nivel de las grandes autobiografías, como la de Proust, por ejemplo”
“Considero que poner como listón a Proust es un poco injusto. Las dos obras no son comparables ni en planteamiento ni en técnica ni en extensión”
“Yo creo que el gran mérito de este libro es que trata un tema muy delicado sin caer en la sensiblería”
“Me recuerda a Paseos con mi madre de Pérez Andujar: en ambos casos se trata de la evocación de una época reciente con descripciones parecidas”
“Literariamente es un texto no muy coherente”

Un padre ideal
“Como narrador de una biografía que no es la suya, Marías se ve obligado a sacar conclusiones a partir de datos realmente mínimos”
 “El problema es que como intenta reconstruir la vida de su padre sin tener casi datos y va combinando la evocación de su juventud con la de su padre, los retratos quedan descompensados. Era algo muy difícil y creo que no le sale del todo”
“Eso pasa porque el autor peca de narcisismo. Habla sobre todo de sí mismo y no da una visión amplia del tema que trata”
“Del padre da una imagen envidiable de bondad y de modestia. En cierto momento Marías reconoce que debería hablar de los defectos de su padre pero se excusa diciendo que no guarda en su recuerdo ninguna falta reseñable”
 “Eso es cierto pero también es verdad que advierte de que su visión será sesgada y parcial. Solo trata de su padre, de sí mismo y de la relación que los unía a ambos”
“Incluso teniendo en cuenta su parcialidad, es innegable que el padre del autor tenía que ser, objetivamente hablando, una muy buena persona y un modelo. Es muy emotivo, por ejemplo, cuando el padre, que ha estado a punto de morir, le dice a su hijo que lo que más le duele es que un compañero suyo podría haber caído al mar por culpa suya”
“En el libro lo negativo no existe”
“Es cierto, pero considero que no cae en el maniqueísmo, cumple el objetivo que se había trazado y consigue emocionar, yo creo que esta novela ha emocionado a muchas personas por ese retrato de un padre ejemplar, que está lejos pero es un modelo. Que no necesita ejercer la autoridad para tenerla porque su ejemplo es suficiente para educar”
“También es importante la figura de la madre. Como informante es crucial”
“Varias veces habla de su innata capacidad para el suspense, parece que fue un ejemplo de cómo narrar para su hijo”

Un libro escrito deprisa
“Es un libro que está hecho muy deprisa y eso lo va confesando el propio autor a medida que lo escribe”
“Sí, esa prisa se nota especialmente cuando habla de que el libro tiene una fecha para acabarse definitivamente, que es cuando él se verá obligado a dejar su casa en Bilbao. Yo creo que es probable que esa ansía por acabar habría hecho que el autor se justificase ante sí mismo no revisar suficientemente la obra. Llega un punto a partir del cual ya no quiere profundizar más, lo cual es hasta cierto punto justificable porque el tema debía ser muy doloroso para él”.

domingo, 26 de junio de 2016

Sobre el 14 de junio: Repúblicas bananeras

La tertulia de este mes se caracterizó por la rapidez con la que los asistentes se pusieron de acuerdo en los puntos esenciales. La evidente calidad de la novela que comentábamos, El señor presidente, de Miguel Ángel Asturias, fue reconocida por todos y las controversias se centraron sobre todo en algunos detalles menores como lo demuestra nuestro resumen.

Historia cruelísima
“Creo que Miguel Ángel Asturias es uno de los mejores escritores de lengua hispana del siglo XX”
“Tiene otro libro estilísticamente tan bueno como este, “Leyendas de Guatemala” compuesto de relatos cortos que explican leyendas que él oyó contar”
“El libro tiene un vocabulario muy amplio y exquisito”
“La calidad del libro es innegable pero he de decir que junto a descripciones hermosísimas (de paisajes o de objetos, por ejemplo) alterna unas historias tremendas que incluyen escenas muy crueles. Es la misma maestría técnica que se refleja en las descripciones pero usada para estremecer al lector”
“La manera en que describe la muerte del hijo de una detenida, por ejemplo. Es horroroso. Era tan terrible que se me hacía difícil creer que cosas así puedan ocurrir”
“En Sudamérica eso es el pan de cada día. Lo demuestran los informes de Amnistía Internacional”
“Son cosas que pasaban cuando se escribió el libro, en la década de los 30 del siglo pasado y siguen sucediendo en la actualidad de 2016”
“Miguel Ángel Asturias era diplomático e hijo de diplomáticos y su relato es cierto en lo esencial”
“Bueno, quizá sí, pero lo que quiero decir es que para leer el libro de este mes hay que tener el ánimo muy reforzado”

¿Realismo mágico?
“Las descripciones en las que se intercalan alucinaciones son difíciles de leer”
“En ese sentido, el autor es un precursor de otros autores posteriores”
“En la Wikipedia he leído que algunos autores dicen que Miguel Ángel Asturias es un precursor del realismo mágico”
“Pues a mí me parece que no lo es”
“Yo mas bien diría que es surrealista”
“Surrealista en la manera de tratar el lenguaje, pero en los hechos que retrata es totalmente realista”
“Estoy de acuerdo”

Retrato del dictador
“Yo creo que el retrato que hace el autor del presidente no es coherente”
“Ya. Pero es que en una situación en la que se describe el presidente no puede ser coherente. Es un dictador absoluto”
“Si os fijáis, no se le describe directamente, la descripción resulta de lo que dicen otros. Resulta contradictorio por la manera indirecta de describirlo. Creo que es una elección estilística y me parece acertada”
“Es la mejor manera de describir un carácter así”
“Se describe una república bananera, esto es, una dictadura arbitraria y cutre, si se puede usar ese adjetivo”
“La lección del libro es que el poder absoluto corrompe absolutamente”
“Y con un estilo tan bello, conmueve más que cualquier informe de Amnistía Internacional”
“Es una historia de una belleza terrible y oscura, pero que en definitiva vale la pena”

martes, 17 de mayo de 2016

Sobre el 10 de mayo: Siguiendo a Zola

En la tertulia de este mes la gran ausente muy presente fue La Regenta. Resultó que preferimos comentar Doña Berta, porque era más corta, pero muchos de los tertulianos empezaron a leer la genial obra de Clarín, la que le ha dado la inmortalidad, podríamos decir. Como el autor es el mismo en ambas novelas, esto añadió muchos matices a la tertulia, sobre todo a la hora de discutir sobre el estilo.

Alma asturiana
“Una de las cosas que más ha disfrutado de Doña Berta y La Regenta fue recordar mi tierra, cómo se refleja Asturias”
“Yo no soy asturiano. ¿Qué es lo que recordabas?
“Al leer la descripción de los paisajes, por ejemplo, veo los de mi tierra. También hay localismos, sobre todo cuando hablan personajes humildes. Y los tipos humanos son también muy de allí”
“A mí me parecen muy universales”
“Hay una manera típica de ser, muy distinta de la de aquí, somos más intensos, más apasionados, soñadores, honestos pero muy poco flexibles”
“Sí, todo eso se ve en Doña Berta
“Y también en La Regenta
“Venía leyendo la biografía de Clarín y me divertía leer sobre su mítica inflexibilidad, era un hueso como profesor y cómo crítico”
“Se ganó muchos enemigos. He leído trabajos suyos periodísticos y no me extraña. Yo creo que la base de toda la problemática de Clarín, y en eso, por lo que dices, era muy asturiano, es que tenía unos ideales muy fuertes y era muy exigente con todos los que no llegaban a su altura de miras”

Vocabulario cuidado
“En la obra se disfruta de un vocabulario muy cuidado, estoy enriqueciendo mucho mi castellano”
“Con muchísimos sinónimos”
“Es como una fusión de Góngora y Quevedo. Clarín da gran importancia a los conceptos pero también al adorno formal”
“No estoy de acuerdo. Su estilo me parece bastante austero, aunque quizá haya un exceso de adjetivación”
“Sí, hay bastante reiteración pero no es poética. Por eso a veces sus escritos se hacen un poco largos. A veces se regodea en las situaciones”
“¿No encuentras muchos rasgos en común entre Doña Berta y Ana Ozores? Ambas provienen de la nobleza aunque sea de una nobleza decadente en ambos casos, son soñadoras, poco realistas, orgullosas y tienen una gran fuerza de voluntad”
“Hasta el punto de echarlo todo por la ventana por ver el retrato de un hijo que quizá ni siquiera resulte ser a la postre su verdadero hijo. En este sentido doña Berta es muy idealista”

¿Personajes naturalistas?
“Se ha dicho de Doña Berta que es un ejemplo de la corriente del naturalismo en las letras hispanas pero no acabo de verlo”
“Explícate un poco...”
“El Naturalismo es una teoría que formuló Zola y es cuasi sociológica. Según él, la pobreza y la miseria se dan sobre todo cuando se encuentran unas determinadas condiciones ambientales de brutalidad y una predisposición de los individuos. Se ha de entender que Zola no usa la palabra ‘genética porque en su tiempo no se conocían esos temas pero el autor francés habla típicamente de familias desestructuradas, donde dominan los peores vicios: prostitución, alcoholismo, miseria... Refleja unas condiciones extremas de bajeza moral asociadas a determinadas familias. En eso sí puede decirse que la teoría de Zola es genética”
“Pues no sé si es naturalista, pero en Doña Berta se habla de una familia que cae en la degradación”
“Y en eso se parecen Zola y Clarín”
“Una de las características de Clarín es la crítica cruel cuando retrata a los ricos”
“Bueno, también critica a los pobres”
“Sí, pero entonces es mucho más amable. Por ejemplo, es muy afectuoso el retrato de Sabelona, la criada de doña Berta. Lo que critica sobre todo es la bajeza moral. En La Regenta el retrato que hace de la nobleza vetustense y del clero es muy crítico. Estoy seguro de que conocía personajes como esa celestina de curas, doña Petronila”
“Yo creo que el autor había conocido todos los personajes que retrata, quizá no le sale tan bien en algunos casos pero en realidad era un gran retratista”
“Y es muy poética y hasta inevitable la muerte de doña Berta, atropellada por el tranvía”
“Sí, se trata de un personaje nacido para ser desgraciado, sobre todo en el ambiente hostil de Madrid, y su muerte resulta una liberación”
         

lunes, 18 de abril de 2016

Sobre el 12 de abril: Cuatro siglos después

Después de los relatos cortos de Ngozi Adichie nos adentramos en una novela que ha resultado una delicia: Un puente sobre el Drina, de Ivo Andric. Gustó a todos los asistentes y la discusión fue muy animada, pero sin acritud. El libro dio calidad a nuestro debate.

Realismo y surrealismo
“La novela tiene una estructura muy clásica”
“El planteamiento es muy ambicioso”
“El escritor escribió varias novelas en una sola”
“Es un libro donde conviven varios tonos”
“El episodio del jugador que apuesta su vida es quizá el más surrealista del libro”
“Tiene partes muy surrealistas. Sobre todo en la descripción de la etapa de la dominación turca. Luego, con los austriacos, el estilo va haciéndose progresivamente más realista”
“Pero hay alguna historia muy curiosa como la del soldado que se enamora de una musulmana que luego resulta no serlo”
“Pero insisto en que el tono va haciéndose más realista conforme se acerca a nuestros días”

El puente como metáfora
“Es un libro que no se puede leer si no es en clave simbólica”
“Para mí el puente es la personificación de la cultura serbia”
“Yo diría más bien de la cultura bosnia. Fíjate, por ejemplo en lo mal parados que quedan los serbios en todas las historias y en todas las descripciones”
“Para mí el puente es el reflejo de una manera de entender el mundo más antigua y más amable, que queda destruida al final por una nueva manera hacer las cosas,  en apariencia más civilizada, más ordenada, pero que finalmente acaba en la destrucción de todo”
“Yo creo que el puente es una metáfora de la unión, de la hermandad entre los pueblos, bueno, más que el puente, lo sería la kapia, el lugar de reunión, de encuentro entre culturas”
“Y con la llegada de los austriacos, que trae el orden, llega luego el gran desorden”
“Sí, reforman el puente pero lo minan y acaban destruyéndolo”
“Es un libro que te da herramientas para valorar la situación actual en los Balcanes. Yo he comprendido por qué fue y sigue siendo un polvorín”

Del mito a la realidad
“Los primeros capítulos podrían ser perfectamente un precedente del realismo mágico, con el mérito de que fueron escritos durante la Segunda Guerra Mundial, cuando eso ni se planteaba ni se tenía idea”
“El libro pasa de un periodo histórico dominado por la fantasía y lo mágico a un mundo como nuestro mundo real, y en ese sentido toda la historia tiene la estructura de un mito”
“El primer episodio (donde se describen todas las leyendas asociadas al puente) hace la función de prologo”
“Es una estructura muy bonita, el primer capítulo son recuerdos de niñez, de las leyendas que contaban los niños en torno al puente y que la novela va desplegando luego relacionando leyendas con historia”
“Es un maestro combinando leyenda e historia”
“La narración corre en la primera mitad y se demora en la parte final, cuando comienza la época que el autor conoció de primera mano, como  se sucede en Los Buddenbrock, ¿recordáis que lo comentamos? Es una estructura imperfecta, pero muy bonita”

El tratamiento de los personajes
“A ratos hay demasiados personajes, sobre todo al principio, cuando te empiezas a acostumbrar a uno desaparece”
“Lo que pasa es que en la primera parte apenas cuenta con material histórico, cuando sabes el nombre de alguien, malo, porque acaba mal”
“Pero conforme se va acercando el final los personajes empiezan a hacerse más y más presentes”
“Son magistrales los retratos de Ali Hojda y de Lotte. Cuando él muere y ella enloquece acaba la novela”
“El autor presenta personajes de todas las culturas”
“Y son personajes reales. Se nota que el autor les quería, les tiene afecto”
“Pero a mí me falta algo para acabar de ambientarme, no describe paisajes, los adjetivos asociados a ellos son siempre los mismos”
“A mí no me parece que eso sea un defecto de la novela”
“No digo que lo sea, solo que a mí me faltó, pero en realidad, no encajarían con el estilo de la novela, más centrado en la descripción de personajes”

Humanidad
“Hay grandes retratos y nadie sale mal parado. Siempre saca lo mejor de todos. Yo creo que por eso es un escritor tan querido en su país, hay mucha humanidad en esta novela”
“Se nota que disfruta escribiendo, no intenta conseguir la novela perfecta y eso lo hace más atractivo, es un narrador de raza”
“Pues escribió poca cosa”
“No me extraña, es que este es el libro de una vida, está tan bien documentado…”
“Yo no diría documentado”
“No, tienes razón, es algo más, se nota que vive lo que cuenta, es parte de su vida”

domingo, 20 de marzo de 2016

Sobre el 15 de marzo: Entre Nigeria y Norteamérica

Hacía mucho tiempo que no comentábamos una recopilación de relatos. A veces, hemos leído un solo cuento y, lo más común, es que comentemos novelas. Hecha la prueba con Algo alrededor de tu cuello, de Chimamanda Ngozi Adichie, el resultado del experimento ha sido exitoso. La tertulia funcionó notablemente bien y el análisis resultó interesante. Esperamos que estéis de acuerdo con nuestra opinión.

El estilo
“Me ha gustado bastante”
“Está bien pero no mata”
“Tiene un estilo muy contenido”
“Es un libro muy anglófilo. Escribe para un público anglosajón y desde una perspectiva anglosajona”
“Aunque con un afecto palpable hacia sus personajes africanos”
“Es un estilo que recuerda los textos de Katherine Mansfield. En definitiva practica una crítica social suave y con un estilo muy descriptivo”
“Para entender bien el libro has de saber bastante historia de Nigeria”
“¿Ah sí?”
“En el texto casi no se habla de la guerra de Biafra y es básico conocerla para entender el trasfondo desde el que escribe la autora. Fue un conflicto entre los igbo, a los que pertenece la autora, y las otras etnias nigerianas”

La autora y sus personajes
“La autora solo se representa a sí misma, una mujer igbo, viviendo, trasplantada, en Estados Unidos. Los personajes de la autora son la autora misma”
“En este sentido sus escritos alternan los problemas nigerianos, los estadounidenses y los de los emigrantes en Estados Unidos”
“En ese sentido se pueden reseñar varias concordancias con la situación de Cortázar por ejemplo, que alternaba esos tres tipos de escritos”
“Yo creo que no son comparables. Cortázar escribe muchos cuentos desde una perspectiva que podríamos llamar “universal”. Ngozi Adichie no logra superar su localismo”
“Es cierto que la autora se representa básicamente a sí misma. No se metamorfosea en otros personajes”
“Por otro lado, no carga las tintas. Simplemente plantea situaciones y deja que el lector saque sus propias conclusiones”

El mejor y el peor cuento
“Para mí el mejor cuento es “el temblor”
“Estoy de acuerdo en eso. Refleja con mucho afecto la relación de la autora con el homosexual, y hasta en sus particularidades menos convencionales te sientes cómodo con él”
“También está muy bien el cuento “La embajada estadounidense”
“¿Y cuál sería el peor cuento?”
“Posiblemente el de “El mañana está demasiado lejos”
“A mí no me gustó “Jumping Monkey Hill”, aunque comprendo el fondo reivindicativo de todo el escrito”
“Es un cuento escrito para escritores”
“También está bien “La historiadora obstinada”, que para mí es el único cuento donde la autora reivindica su pasado africano, su herencia cultural”

lunes, 15 de febrero de 2016

Sobre el 9 de febrero: Lucifer acecha

Muchas cosas hay que decir en este preámbulo. La primera es que tenemos algunos novelantes que merecerían matrícula de honor porque son capaces de vencer dificultades muy serias para asistir a nuestras sesiones. Otro tema es que en la tertulia del mes no se quiso entrar en la valoración de las atrocidades que en la novela propuesta se describen: El adversario, de Emmanuel Carrère. El resultado fue un análisis muy “estructural” del texto. Decimos aquí lo mismo que en Crematorio: tertulia sólo hubo una y es nuestra obligación reflejarla tal como fue. Dejamos paso libre a los lectores para que con sus comentarios ahonden en una visión más profunda.

¿Precedentes literarios?
“Es una novela durísima”
“Se han hecho hasta tres películas siguiendo el tema de este libro”
“El autor intenta seguir el modelo de A sangre fría
“¿Pero consideráis esto periodismo?”
“No, es pura literatura”
“Yo diría más, diría que es antiperiodismo, porque el periodismo busca aportar respuestas y en este libro se busca todo lo contrario”
“Desde luego, no es Capote ni Kapuscinski, a quien, por cierto, podríamos comentar”
“A mí me parece que hay otros precedentes, Albert Camus en El extranjero, por ejemplo, o Crimen y castigo
“Pero el protagonista de la novela rusa no intenta suicidarse como hace Romand”
“Lo hace, pero es un falso suicidio, según yo lo veo, pero fíjate que, como en la novela de Dostoievski, los dos protagonistas saben que les pillarán”
“Pero Raskolnikov se enfrenta a los hechos y Romand no quiere hacerlo”
“Es que Romand es un cobarde enorme, es un mentiroso compulsivo, hasta tal punto que ni él mismo sabe cuál es la verdad”

La encarnación del mal
“Esta es una novela sobre la mentira. Es la historia de un hombre que vive en la mentira. Escoge vivir en la mentira. Y es la mentira la que lo lleva hasta el asesinato”
“Pero yo no veo cuál es la moraleja del asunto: porque si lo que se quiere decir es que no te puedes fiar de las personas amables, como a ratos parece, como conclusión me parece insuficiente y engañosa”
“Es que Romand es para Carrère la imagen del Anticristo. Carrère es un autor con preocupaciones teológicas, por más que sea agnóstico”
“En todo caso, Romand no llega a ser un ejemplo para el lector, ni siquiera un ejemplo negativo, porque su caso es tan extremo que nadie se ve reflejado en él”
“Y en todo caso Carrere juega a ser el ‘espectador casi imparcial”
“El autor es un ejemplo de contención constante, incluso en lo moral”
“Pero refleja las opiniones negativas de otras personas y por ellas sabemos lo que realmente piensa Carrère”
“Pero precisamente es por su contención como autor por lo que todo su libro se me antoja un trabajo inane, inútil, para qué entrevistarse con Romand, para qué asistir al juicio...”
“Yo eso no lo veo claro”
“Pues yo pregunto, ¿para qué ha escrito Carrère el libro?”
“Como experimento literario, supongo”
“Tengo otra pregunta: ¿quién es más amoral, el autor o el personaje?
“No sé si entiendo la pregunta”
“Pues piénsalo un poco”

Y a partir de ahí, todos nos quedamos pensando y ya no se dijo más sobre la novela.