domingo, 29 de abril de 2018

Sobre el 17 de abril: Agonía africana

“Una de las mejores novelas de la historia, así, sin exagerar”. Así nos presentaron el libro de este mes, Todo se desmorona, de Chinua Achebe, y hubo unanimidad en así considerarla.

¿Crítica de la cultura africana?
“Hay tres partes, el ascenso del protagonista, Okonkwo, la llegada de los colonos y la caída del protagonista”
“Me ha sorprendido, no parece haber mucha nostalgia, al principio, incluso, parecía Kipling en la descripción de las costumbres tribales, con barbaridades como el abandono de gemelos. Luego ya se da una visión africana”
“A mí no me da sensación de crítica”
“No es que critique, es lo que elige contar, es un cronista que parece objetivo pero no lo es. No es que justifique la colonización, pero tampoco idealiza la cultura africana. Una crítica contada por Naipul sería distinta”
“No he leído nada más de Naipul aparte de la novela que comentamos, Guerrillas. Me parece demasiado duro”
“Desde luego, Naipul no siente simpatía hacia los países africanos, se le nota un resabio de colonizado que quiere serlo; con este eso no pasa”
“Yo no sé mucho del autor, por lo poco que sé creo que reivindicaba la causa africana”
“A mí me parece un privilegio contar con una voz africana para una obra con forma occidental, porque la novela no deja de ser un invento occidental”
“Sí, desde luego. Tiene un estilo conciso y seco. Por eso da una impresión de objetividad pero eso no quiere decir que sea objetivo, porque elige lo que cuenta”
“No sé si será objetivo, pero sí da impresión de ecuanimidad”
“La cultura inglesa le da distancia”
“Yo diría que es algo más que eso, es talento para mantener esa posición equidistante, y también mucho talento para narrar”

Ecuanimidad y ternura
“Se reflejan dos tipos de acercamiento de la iglesia, primero entran suave y luego ya con la línea dura. Y el primer acercamiento es más insidioso, es el que rompe el clan, como detecta el protagonista, cuando llega la represión, el mal ya está hecho”
“Es la estrategia de la iglesia siempre, el método no varía”
“Para un occidental es sorprendente cómo describe las risas de los nativos cuando le ceden a la iglesia sus peores tierras, las malditas, me divirtió mucho cómo lo cuenta y cómo cuenta también la sorpresa cuando ven que no les pasa nada, y el poder que otorgan a las gafas del sacerdote”
“Es lo que yo decía, cómo critica a su propio pueblo”
“Pues yo creo que lo cuenta con ternura y siempre con ecuanimidad, creo que eso es lo que lo convirtió en un éxito tanto en occidente como en África, encontró el punto justo”
“Crea imágenes muy potentes. Me llamó la atención cómo describe dos arco iris con una madre, el deslucido, y su hija, el más brillante, uno se va apagando, el otro reluce; es una manera de presentar la maternidad poco habitual en occidente, me parece, aunque se detecta en los cuentos tradicionales, como Blancanieves o Cenicienta, endulzados porque es la madrastra la celosa de la belleza de la hija no la madre”
“A mí me gustó cómo cierra un capítulo con el protagonista observando un fuego que se convierte en cenizas frías e impotentes; se compara con ese fuego”
“Es una figura trágica, representa el poder africano que primero sufre el primitivismo de su propia cultura y luego se enfrenta a la occidental”
“Y acaba de la peor manera, a mí me sorprendió mucho el final, no lo esperaba, no lo esperaba al menos tan abrupto”

lunes, 19 de marzo de 2018

Sobre el 13 de marzo: miniatura

Por fin la lectura del mes trajo consigo una saludable división de opiniones, todos nos sentimos más o menos desorientados por El paseo, de Robert Walser, pero a algunos les importó más que a otros.

Irónico o insensato
“Me ha parecido un libro irónico”
“A mí, muy exagerado, inflado, insensato”
“Yo diría que es un Kafka desenfadado”
“Yo no lo veo ni surrealista, las situaciones que describe no lo son, es él, que las infla”
“Es también subversivo, irónico y subversivo. Por ejemplo, el cartel que describe de la hospedería, es una crítica de la moral burguesa”
“Para entenderlo hay que tener un sentido del humor que yo no tengo”
“Pues ofrece algunas pautas, justo a continuación de lo de la hospedería te encuentras una justificación del libro, que podría considerarse toda una teoría artística y literaria, cuando dice que no escribe para quienes están ansiosos de sensaciones y novedades sino para quienes disfrutan de la belleza de las repeticiones”
“Desde luego, justificarse lo hace mucho a lo largo del libro”
“Sí, todo el rato, el mismo paseo, todo el rato lo está justificando, en su paso por Hacienda se justifica con el funcionario… Es todo el libro así”
“Son justificaciones de escritor que lleva una vida disipada, que no sabe ganarse la vida”
“Forman parte de ese desenfado que decía”
“Si te doy la razón, se nota que se lo pasaba bien cuando escribía, pero a mí como lector no me entusiasma”
“Tú quieres una trama”
“Sí, soy de esos que dice que son como niños, ávidos de sensaciones”

Tono desenfado, fondo trágico
“El tono es desenfadado pero el fondo es trágico, esa vida de estrecheces que relata lo es, de artista que no encuentra su sitio en la sociedad, aunque la cuente como la cuenta, y al final confiesa que es desgraciado por un amor que no supo conservar, ¡y cómo se ensombrece todo cuando lo cuenta!”
“El protagonista es un inadaptado, un Aussenseiter
“La historia te parece más triste porque sabes que el autor acabó en un psiquiátrico. Dicen de él que fue el escritor que quiso desaparecer. ¿Sabéis que murió durante un paseo? Salió a pasear un día de nevada y lo encontraron muerto”
“Hoy en día es un escritor reputado, un tótem de la literatura alemana, no tan conocido como Thomas Mann, tampoco tuvo tanta producción. Su novela más famosa creo que es Jacob von Gunten
“Por aquí no es muy conocido, me ha extrañado ver que el libro ha alcanzado tantas ediciones”
“Es una edición muy cuidada, con una muy buena contra. Si la hubiera leído en la librería, seguro que me hubiera llamado la atención”
“Los pies de la portada, del paseante, son los de Walser, es una foto suya, curioso, ¿verdad? Y triste”

¿No lo entiendes? Yo tampoco
“A mí me ha costado años entrar. Lo tenía desde hace años y solo había leído unas pocas líneas y no me animaba a seguir. Ahora con la excusa de la tertulia lo he leído y estoy muy contenta, lo he disfrutado. Ves un librito, parece ligero, pero es una lectura densa, tiene un estilo muy especial, único”
“Utiliza recursos estilísticos que le dan ese aire cómico, hace enumeraciones continuamente, duplas innecesarias a lo largo de todo el libro, no sé qué figura literaria podría designarlo”
“Quizá no acabas de entender lo que cuenta, como ese personaje, Tomzack, es algo ominoso, que aparece a mitad de paseo y, que anuncia ese final, cuando todo se ensombrece”
“Sí, yo tampoco he entendido qué quería decir con ese personaje, pero disfrutas el libro igual”
“Me ha recordado Mrs Dalloway, un libro que tampoco conseguía terminar, también es el paseo es alguien que divaga, ambos siguen la técnica del flujo de conciencia, ¿no?”
“No, en este libro no hay flujo de conciencia. Es un relato con un narrador omnisciente”
“A mí me parece un libro muy alemán, en la línea de Peter Handke, parece que no traten nada pero tratan todo. En El miedo del portero al penalti hay esa divagación. Pero Handke es más abiertamente amargo”
“Anda, nunca hemos leído a Handke, tan polémico como ha sido, ya va siendo hora, ¿no?”

martes, 27 de febrero de 2018

Sobre el 13 de febrero: adiós utopía, hola distopía

Como siempre que se habla de J. G. Ballard, en la tertulia planeó la sombra de Crash, su obra más conocida y aclamada, por méritos propios, como nos advertía el novelante que planteó la lectura del mes. Ello no fue un obstáculo para que los asistentes encontrásemos en la obra que finalmente se propuso, Milenio negro, muchos méritos propios.

 De la ciencia ficción a la distopía
“Ballard empezó su carrera publicando en revistas de ciencia ficción aunque los suyos eran relatos que sólo penosamente encajaban en ese género. Sus historias eran más bien cortas para lo que suele ser habitual en el género y casi todas ellas solían plantear desastres ecológicos”
“En una entrevista el mismo autor explicaba que decidió dejar de lado la ciencia ficción para centrarse en relatos más contemporáneos, ambientados en nuestra sociedad, sin dejar por ello de ser ficción”
“Se decanta por cultivar el género de la distopía, entendida ésta como un intento de plantear un escenario fundamentalmente negativo. En sus obras se plantea un mundo muy parecido al nuestro pero no exactamente igual”
“No le importa cambiar los datos que haga falta para que estos sean coherentes con la perspectiva que quiera adoptar. Así pasa por ejemplo en El imperio del sol, donde  explica una parte de su infancia (que pasó en un campo de prisioneros japonés) pero cambiando algunos detalles de gran importancia (por ejemplo, se sabe con certeza que en la realidad no fue separado de sus padres, mientras que en el libro se cuenta como si así hubiese sido)”

Ballard, visionario
“El título del libro en español no es la traducción literal del original (Mileniun people, gente del milenio), pero considero que el que le pusieron es muy correcto y adecuado, aparte de que puede ayudar a que se vendan más ejemplares”
“A mí me ha parecido una obra visionaria. Ballard supo adelantar movimientos como el 15-M u Ocuppy Wall Street al explicar por qué las clases medias de los países del “primer mundo” se rebelarán contra la autoridad constituida y porque esta rebelión acabará fracasando. Me sorprende que no se citara esta novela al iniciarse estos movimientos”
“Posiblemente haya sido así porque Ballard es una persona muy escéptica, en sus obras no llama a la acción, no es un activista. El gran referente de estos movimiento es el Indignaos de Hessel”
“El libro de este mes es un intento muy meritorio de tratar, a través de la ficción, problemas sociológicos contemporáneos  y en ese sentido me parece que se complementa perfectamente con los cuentos de El número 11 escritos por Jonathan Coe, que comentamos hace un par de meses”
 “A mí me hubiese gustado proponer Crash, pero me pareció que era una lectura un poco escabrosa y por lo tanto me decanté por Milenio negro
“Yo no he leído Crash, solo vi la película que me gustó mucho y ahora que he leído a Ballard veo que tiene mucho en común con el director de la película, Cronenberg”
“Ballard quedó muy satisfecho con la adaptación”

El autor y su quehacer literario 
 “Milenio negro está lleno de personajes bien trazados, Sally, Vera, Kay Churchill, el cura terrorista,  el doctor Gold...”
“A mí me despistó Gold, me interesaba la revolución de las clases medias encabezada por Kay Churchill y no acabé de entender por qué luego todo deriva hacia el psicólogo, que me parece un loco peligroso”
“A mí me pareció más interesante el personaje de Kay”
“El protagonista, David, es desconcertante, no se define de manera unívoca, en realidad es muy difícil decir que piensa acerca de las cosas que le pasan”
 “Tanto en Crash como en Milenio negro se traza una relación de dependencia/aprendizaje entre un “maestro” (el doctor Gold en Milenio negro, Bogan en Crash) y un discípulo (David en Milenio negro, Ballard mismo en Crash)”
“Yo encuentro otras semejanzas entre Crash y la novela que comentamos, temas coincidentes”
“Trata los mismos temas en estas obras y otras, como La isla de cemento. Lo que quiero decir con esto es que Ballard es un escritor coherente con sus ideas, que se van reflejando en todas sus obras”
“Un tema que es casi obsesión en el autor es el de la relación del hombre con las máquinas que le rodean, una relación que se va haciendo casi simbiótica. En el libro de este mes este tema en concreto se trata a través de la historia y las reacciones de la novia del protagonista, Sally, accidentada y parcialmente lisiada. En Crash ese tema es el central de la obra y en La isla de cemento se habla de cómo las circunstancias “encierran” a alguien en una zona aislada en el arcén de una autopista, lo que le obliga a crear un ecosistema local en su entorno”
“Siendo evidente que los temas que trata Ballard se suelen repetir de un libro al siguiente, podría decirse que leer al autor es estudiar su peculiar visión de esos temas; yo lo recomiendo encarecidamente”

martes, 23 de enero de 2018

Sobre el 9 de enero: aventuras y humor

Abrimos el año con La hija del caníbal, de Rosa Montero, una obra muy criticada por todos, excepto, claro está, por el novelante que la propuso, que no sabía dónde esconderse. Hubo poca discusión y pocas aportaciones en realidad, aunque las pocas que hubo fueron tan devastadoras que vale la pena tomar nota de ellas.

Pijos progres
“Yo hubiese propuesto el libro Instrucciones para salvar al mundo, de la misma autora, que es más corto pero no se encontraba en bibliotecas y como hace muchos años que se publicó muy posiblemente esté descatalogado”
“A mí el tono general de la obra no me ha gustado porque considero que podría ser perfectamente definido como la crónica de un secuestro narrado por una amargada”
“Pues yo he propuesto el libro porque considero que el estilo es fluido, muy ligero y leíble y porque considero que los personajes son divertidos”
“Me recuerda a las comedias de Fernando Colomo, refleja un ambiente de ‘pijos progres’, tiene un tufillo de Prisa que me molesta”
“Sí, bueno, es que Rosa Montero es un ejemplar de libro de pijo progre periodista de El País”
“Lo que más me molesta es que durante décadas ha habido gente engañada que ahora se da cuenta y no tiene otros referentes”

Corrupción y digresión
“La vida de Félix es quizá la parte más documentada, pero considero que está mal integrada en el conjunto de la obra”
“Lo mejor del libro es la descripción sencilla pero impactante, del funcionamiento de la mafia”
“Sí, es interesante cómo habla la corrupción, está bien llevado, se nota que la conoce y la refleja con acierto. Y esto también me molesta, seguro que Rosa Montero tuvo acceso a personas como las que retrata en el libro por ser de El País. Tenía información de primera mano, una posición privilegiada. No es que me moleste, es que me indigna. De este libro hace ya unos años y en aquel momento se podía tratar el tema con una cierta ligereza, como ella hace. Hoy sería impensable, a la vista de todos está que la corrupción es un cáncer para el país”
“Oficio tiene, eso está claro, está muy bien que no te puedas fiar de la narradora, aunque sea poco sutil la manera de justificarlo, y que la amargada desvele finalmente que tenía motivos para estarlo. Otra cosa es que te interese lo que cuenta o que convenza cómo lo cuenta”
“En mi caso, a lo mejor es por ser mujer de la edad de la que escribe, las reflexiones de Montero no me aportan nada, en cambio las de Javier Marías, que es un especialista en hacer digresiones, sí que me parecen al menos potencialmente interesantes”
“Vaya, siento haber sacado un autor que ha gustado tan poco”
“Al contrario, me ha gustado que propusieras este libro porque de otro modo no lo hubiera leído y no hubiera confirmado lo que sospechaba”
“Además, ha sido una buena oportunidad para comentar lo que pensábamos del tema”

jueves, 28 de diciembre de 2017

Cartel 2018: volvemos a viajar

Después de un 2017 tranquilo, con clásicos de aquí y pocas escapadas fuera de Europa, tendremos de nuevo un año movidito. Con el cartel 2018, los novelantes iremos y volveremos a México y África, pasaremos por Grecia y el Caribe y llegaremos hasta a Australia. Idas, venidas y siempre buena literatura, ¿nos acompañas?
  • 09/01 Aventuras y humor: Rosa Montero, La hija del caníbal
  • 13/02 Adiós utopía, hola distopía: J.G. Ballard, Milenio negro
  • 13/03 Miniatura: Robert Walser, El paseo
  • 10/04 Agonía africana: Chinua Achebe, Todo se derrumba
  • 08/05 Australia profunda: Peter Carey, La auténtica historia de la banda de Kelly 
  • 12/06 Revolución en el Caribe: Alejo Carpentier, El siglo de las luces
  • 10/07 Esclavitud: Yaa Gyasi, Volver a casa
  • 11/09 Detectives literarios: Roberto Bolaño, Los detectives salvajes 
  • 09/10 Llega Jaritos: Petros Markaris, Noticias de la noche
  • 13/11 El espejo vasco: Fernando Aramburu, Patria
  • 11/12 México lindo: Don Winslow, El cartel


martes, 19 de diciembre de 2017

Sobre el 12 de diciembre: Tiempos modernos

Este mes un libro de cuentos y novedad editorial: El número 11, de Jonathan Coe. La verdad es que sorprende por su calidad. La nota, un sobresaliente, por aclamación. Lectura altamente recomendable, que agradecimos mucho al novelante que la propuso.

Otro libro de cuentos
“Este año ha habido muchos libros de cuentos: Capital de la gloriaEl rey blanco, Los propios dioses... ¿Qué es lo que distingue a El número 11?
“Bueno, es un libro de cuentos que están relacionados entre sí por los personajes, aunque cada uno se podría leer de una manera independiente”
“Son cuentos que se ordenan cronológicamente hasta desembocar en el último, que reúne todos los hilos, más o menos”
“Los personajes se van repitiendo de un cuento a otro, van evolucionando”
“Son personajes muy humanos”
“Pero no podemos olvidar la idea que da coherencia a todo el volumen, que es un intento del autor de reflejar la vida cotidiana del siglo XXI, más concretamente la vida cotidiana en Gran Bretaña”
“El primer cuento, La Torre Negra, se sitúa cronológicamente en el 2003”
“Pero hay un preludio, o algo parecido, que empieza en 2001, se sabe por la referencia al atentado de las torres gemelas”
“El inglés de Coe es muy fluido y muy claro, se agradece al leer el libro, es fácil de seguir”
“Es un buen creador de atmósferas. Sabe también copiar estilos. En el cuarto cuento copia con mucha exactitud el estilo que se usa para escribir en Twitter, crea una entrada en un blog… que, por cierto, es muy interesante…”
“El último cuento acaba con justicia poética”
“Es un autor muy bueno introduciendo elementos nuevos, elementos que luego igual son colaterales, que no sabes qué importancia tendrán luego”

Los cuentos, uno por uno
“El primer cuento, La torre negra, destaca por el ambiente misterioso y cómico a la vez en el que se desenvuelve”
“Y luego, al final habla de temas sociológicos, de neoesclavismo que vivimos en nuestros días, es un giro que me sorprendió y que introduce muy bien”
“Es muy de agradecer una reflexión literaria sobre la actualidad que vivimos. La pérdida de inocencia en la sociedad británica sería el hilo conductor y en cada uno de los relatos se van introduciendo reflexiones puntuales sobre sus manifestaciones”
“¿Cuál sería para vosotros el mejor cuento?”
“Tengo dudas sobre si elegir el La torre negra o el siguiente, el cuento protagonizado por Val Doubleday”
“Ese fue precisamente el cuento que más me gustó, el de la cantante que acaba en la isla de los famosos, cómo describe la manipulación en los realitys y la inquina que sueltan algunos en las redes sociales”
“Luego está El jardín de cristal, que también crea una atmósfera mágica”
“De una manera muy sutil, construye un personaje que parece amable, con obsesiones simpáticas, inofensivas, y resulta ser un indeseable, porque se deja llevar por esas obsesiones de una manera muy egoísta y acabas pensando que al morir tiene su merecido”
“Aquí introduce otra reflexión interesante sobre el estado del bienestar y quienes lo añoran y de qué manera tan natural lo hace, a través de la esposa del personaje, que traza una explicación de profundo valor sociológico que resulta perfectamente coherente con lo que ella es, no chirría en absoluto”
“Tiene muchísimo talento”
“No solo introduce muy bien las reflexiones a través de personajes y situaciones creíbles, muy verosímiles. Las condensa de una manera magistral, qué capacidad de síntesis, qué esfuerzo de contención ha tenido que hacer"
“¡Y además  las cuela con notas de humor!”
“El cuento Nate de la Comisaría es el más humorístico”
“Aquí es donde se introduce otra reflexión muy interesante sobre el humor político, a través del post que decía antes”
“Pues a mí no me pareció especialmente divertido ese cuento, entendía dónde estaba la gracia, claro, pero no me parecía gracioso”
“Es una pequeña sátira de esos libros de superdetectives como Holmes y Poirot”
“El último cuento resume un poco todos los demás”
“Y sale el que para mí es el verdadero número 11, al que se refiere el título de la obra, el número 11 de Downing Street”
“También sale un subterráneo número 11…”
“Y al final se descuelga con una araña gigante, que es la excusa para escribir el cuento, aunque para mí el cuento trata esencialmente de describir cómo vive la clase de los muy ricos en nuestros días, diseccionados por sus actos y por un asesor fiscal que le explica a la protagonista las debilidades de sus clientes”

jueves, 23 de noviembre de 2017

Sobre el 14 de noviembre: universos paralelos

El de este mes era un autor muy popular y casi podríamos calificarlo de superventas en el mundo de la ciencia ficción literaria. Quizá por eso en la tertulia se hablo mucho del autor y de su obra en general y no tanto del libro. El resultado fue una conversación muy fluida, muy distendida y un poco difusa  sobre Los propios dioses y el propio Isaac Asimov.

Cuentos interconectados
“A mí el cuento de este mes me ha parecido muy raro, muy artificioso y muy abstracto. La división de los personajes entre Racionales, Paternales y Emocionales me recordaba a la teología”
“Bueno, pero eso puede que sea aplicable al cuento central, pero desde luego de ninguna manera a todo el libro”
“No entiendo, si sólo hay un cuento…”
“A ver, déjame ver el libro”
(Después de inspeccionarlo y hojearlo) “Escucha, veo que te has traído una versión incompleta del libro, una versión en la que sólo consta el cuento central de los tres que forman la novela”
“Pues es el libro que me ha dado la biblioteca, la versión que publicó El Periódico de Cataluña
“Por lo que se ve, esa versión no es completa. Es una lástima que no hayas podido leer la versión íntegra porque son tres cuentos pero que han de leerse juntos porque conforman una sola historia”
“¿Y cuáles son esos cuentos?”
“Esa es otra: El primer cuento se llama “Contra la estupidez”, el segundo “Los propios dioses” y el tercero “Luchan en vano”. Los tres forman una sentencia de Schiller: “Contra la estupidez los propios dioses luchan en vano.”
“Por cierto, pido disculpas por recomendar un libro tan tonto”
“No, no, si no es tonto en absoluto”
“¿Y no creéis que es quizá una lectura para adolescentes?”
“No, no, tampoco”
“Yo me lo he pasado pipa”
“Que sepáis que en su día ganó los dos premios más importantes de la ciencia ficción, el Hugo y el Nébula. Creo que fue la primera novela que lo logró”

Un escritor muy productivo
“Yo de Asimov he leído poco, principalmente su historia de los Estados Unidos de América, y no me pareció gran cosa”
“Y sin embargo ha vendido mucho”
“Pero no es un gran literato, es un literato que ha vendido mucho”
“En realidad, las revistas de ciencia ficción lo usaban de “gancho” para atraer lectores”
“Era un escritor poco exigente. Aceptaba todos los cambios que los editores hacían a sus cuentos, ya que decía que en general los escritos salían beneficiados”
“En una nota a uno de sus cuentos dice que a partir de aquel escrito en concreto había podido vender todo lo que había escrito posteriormente. En total más de 500 escritos entre cuentos, novelas y obras de divulgación científica”
“¿Y cuál era su truco?”
“A él lo que le gustaba, y así lo decía, era escribir historias de detectives pero ambientadas en escenarios de ciencia ficción y si te fijas en todos sus escritos de ficción se plantea un problema que los protagonistas, bastante estereotipados, pero en general simpáticos, acaban resolviendo”
“Lo que pasa es que a mí se me hace muy repetitivo porque en todos sus libros va repitiendo una y otra vez los mismos temas: robots, imperio galáctico, psicohistoria…”
“Eso es lo que para mí hace interesante el libro que he propuesto este mes”

Peculiaridades de Los propios dioses
“¿Y por qué propusiste este libro precisamente?”
“Por su manera tan peculiar de tratar el tema de los extraterrestres, es algo que no he visto en ningún otro autor, y lo curioso es que está basado en la ciencia”
“Pues yo precisamente con la ciencia me hacia un lío, que si el tungsteno, los neutrones y protones, la fusión nuclear, los universos paralelos…”
“Yo te recomiendo que leas El universo. Fue su primer libro de divulgación científica y aunque sólo sea una historia de la astronomía, si lo lees encuentras la base científica de toda la ficción que había escrito”
“A mí lo que me resulta inexplicable es que el libro empiece por el capítulo 6”
“Recuerdo que en la introducción de la primera edición del libro en español, el autor explicaba que el libro empieza en el capítulo 6 a causa de una apuesta, pero vamos, que en realidad todo se desarrolla según los cánones, empieza con un capitulo 6a sigue con el capítulo 1, luego hay un capitulo 6b y así va avanzando el texto hasta que llega al capítulo 6 propiamente dicho, el que está después del capítulo 5, vaya  y sigue la narración con toda tranquilidad y sin más alteraciones”
“A mí me llama la atención que, en el cuento central, los seres blandos no sepan que ellos son los propios seres duros”
“Es que todo el cuento se basa en eso. Yo creo que se da bastante razón de todo”
“Ese cuento representa un gran reto para el escritor porque por un lado el lector ha de comprender la acción, pero por otro, el escrito no ha de dar elementos concretos no imprescindibles porque la acción transcurre en un universo con propiedades físicas distintas del nuestro”
“Para mí es el mejor de los tres cuentos”
“Yo quisiera resaltar que en este libro por fin las relaciones están sexualizadas. Eso no es típico de Asimov. En sus cuentos casi no hay personajes femeninos”
“Bueno, está Susan Calvin, la robotpsicóloga, de sus cuentos de robots”
“Cierto, Susan Calvin se presenta en un cuento en el que era necesario un personaje femenino y el autor conservó el personaje. Pero en la mayoría de los cuentos Susan Calvin es un personaje muy masculinizado”
“En esta lectura me ha parecido que el primer cuento no es que esté muy acabado”
“No estoy de acuerdo. Yo creo que en ese cuento tiene un buen final, porque por fin el personaje de Lamont muestra su lado más humano, su ambición frustrada”