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lunes, 6 de junio de 2022

Sara Mesa, Cara de pan: Lolita

Cara de Pan, Sara Mesa

¿Lolita? Nunca un lema de Novelantes ha sido más desacertado. La sinopsis de Cara de pan te hace temer lo peor, y sin embargo Sara Mesa logra conducirte por los caminos menos trillados.

Luminosa

“Me ha gustado mucho. Tenía miedo de que se fuera por lo fácil y que estuviéramos ante un pervertido pero es una historia mucho más sutil de lo que esperas. No es una pesadilla, refleja de manera muy real comportamientos que quedan fuera de los cánones de conducta”

“La propuse con mucho miedo porque había leído Un amor, que me venía muy recomendada y fue una lectura muy desagradable. Esta otra también me la habían recomendado y leyendo la sinopsis temí que fuera incluso peor y resultó ser todo lo contrario. Esta novela es luminosa y, aun siguiendo la misma técnica narrativa, me parece mucho más verosímil. Y muy tierna, además”

“Los dos personajes son unos parias que están muy bien contados, con mucha ternura”

“Te sorprende todo el rato, para bien. Las reacciones de ambos te sorprenden a la vez que te convencen”

“La visión del final, la de la camarera, la externa, es demoledora”

“Claro, en ese momento se encuentren expuestos a la suspicacia del entorno. Un entorno público, hasta entonces se ocultaban”

Los etiquetables, los vituperables

“Todos hemos conocido personas así, víctimas de mobbing, hay quien sabe sobrellevarlo y hay quien no. Son los etiquetables, los vituperables”

“La elección de los padres también está muy lograda, da impresión de ser verosímil, la forma en que los engaña”

“Sí, quedan fuera de la narración, son secundarios. Lo que más me gusta de la novela es que da voz a los que normalmente quedan al margen. Aquí quedan fuera los psicólogos, los policías, hasta los padres. Esto me recordó El hombre que miraba pasar trenes, Simenon retrata al asesino, al perdedor, y el resto queda fuera y esto es muy inhabitual”

“Sí, esto hace que las novelas de Simenon sean verosímiles, muy lejos de otros clásicos del género, como Agatha Christie. No siguen una fórmula”

“En el caso de esta novela, tiene que hacer un esfuerzo de contención, en una entrevista contó lo mucho que le costó mantener siempre la perspectiva de los protagonistas. Y cómo logra mantener ese punto de vista y cómo cuenta todo lo que sucede cuando descubren la relación, a retazos, es magistral. En esto también me recordó a Simenon”

“Sí, es una novela muy contenida, estás todo el rato esperando que llegue un giro brusco, pero no se produce. Ves la psicología de los personajes, y todo contado con un estilo muy fluido, natural, que es de agradecer, con lo artificiosa que es la novela”

“Los nombres de los protagonistas, Casi y Viejo, tienen su gracia y seguramente su significado”

“Seguro, nos hurta los nombres como en la vida misma. Nos encontramos personas así todos los días pero nunca llegamos a conocerlos. Yo también creo que aquí hay un mensaje”


miércoles, 16 de marzo de 2022

George Pelecanos, El jardinero nocturno: Cazando a la bestia humana

George Pelecanos

De uno de los creadores de The Wire, David Simon, ya comentamos Homicidio. Ahora tocaba George Pelecanos. Aun siendo fans de la mítica serie, El jardinero nocturno no nos convenció.

Una buena serie

“Lo he encontrado un poco flojo. Es una prosa bien hecha, Si lo piensas como un guion de televisión sería una buena serie pero literariamente le falta un poquito. Y lo digo yo, que lo he propuesto”

“Me da la impresión de ser un libro comercial y que el editor ha metido mano. No me ha llamado la atención”

“Es literatura en serie, del tipo que gusta en Estados Unidos, se supone que el elemento principal de la trama es la búsqueda de un asesino en serie pero tanto esfuerzo por mostrar la vida de los policías no logra un auténtico suspense. No es ni chicha ni limoná. Está indefinido, se lo podría haber sacado más punta a la historia. El silencio de los corderos lo consigue bastante más”

“Es una prosa correcta, sigue un patrón: frases cortas, estilo transparente. Se deja leer, no se hace pesada pero hay novelas del mismo estilo mejores, a lo mejor más tramposas, pero tienen más gancho”

“Encuentro que tarda en empezar, va lento. El primero, del pasado, se supone que te engancha, pero los siguientes… Supongo que si la lees en inglés hace gracia el argot policial”

“La historia es correcta, todos los personajes están bien delimitados, no te llevas sorpresas, actúan según lo previsto”

Mejor juntos 

“Lo propuse porque es uno de los autores de The Wire, pero me ha decepcionado. Me gustó mucho más Homicidio

“Yo encuentro que es en la combinación donde mejor funcionan. Homicidio es muy grande, pero también es agotadora, yo no pude terminarla. Yo creo que Pelecanos le pone freno a Simon, lo hace más comercial, y por eso juntos funcionan bien”

“Pues a mí también me ha decepcionado la última serie que han hecho juntos, The Deuce, no he terminado de verla”

“Esta novela tiene mucho que ver con Homicidio pero tiene mucho menos peso, es mucho más ligera”

“Es que no hay ni caso, es una investigación fallida, se te quedan todas las dudas sobre el papel del asesino en la muerte de Asa”

“Dentro de lo que pretende es digno, el problema es que se nota todo demasiado”

“Aquí es donde está el logro de Simenon, que también trata investigaciones en los que los casos se resuelven de una manera casi accidental, pero lo cuenta de una manera muy natural, verosímil”


domingo, 6 de junio de 2021

Georges Simenon, El hombre que miraba pasar los trenes: Un instante basta

Georges Simenon, El hombre que miraba pasar los trenes

Todo fueron elogios para la novela del mes, El hombre que miraba pasar los trenes, de Georges Simenon. En vida fue un superventas pero quizá hoy en día haya perdido popularidad: uno de los novelantes más jóvenes reconoció no haberlo leído nunca y agradeció que hubiera sido propuesto para comentarlo en Novelantes.

Profundizando en el estilo

“A mí me ha parecido refrescante y hasta innovadora la manera en que se plantea la novela: en lugar de ver el crimen desde la perspectiva del detective que lo investiga, aquí se plantea desde la perspectiva del asesino”

“Sí, en eso se parece un poco a Crimen y castigo, de Dostoievski”

“Las diferencias entre uno y otro me parecen muy grandes, por no decir más”

“Bueno, sí, Raskolnikov sigue un método y una ideología, Kees Popinga sólo sigue el dictado de sus impulsos”

“Los estilos literarios tampoco son comparables, es evidente”

“Mirémoslo desde el lado positivo y centrémonos en Simenon. Su narrativa es muy ágil y elegante, y sabe dar una gran sensación de realidad a su relato”

“Era un escritor que escribía muy rápido. Una novela como la que comentamos hoy, de unas doscientas páginas, podía escribirla en quince días. Eso sí, trabajaba jornadas continuas de ocho a diez horas ininterrumpidas de escritura creativa”

“A mí me ha hecho mucha gracia cómo están redactados los artículos periodísticos que se intercalan en la narración, no sé si es que en la época de Simenon los periodistas escribían así o si los artículos están escritos desde la ironía”

“Yo me decanto por lo primero, creo que el periodismo de aquella época era tal cual se refleja en el libro”

“En realidad Simenon fue uno de los candidatos al premio Nobel de literatura pero claro, por aquel entonces el género policíaco estaba un poco en la sombra. Supongo que el jurado no quería ser tachado de demasiado popular”

Verosimilitud

“Me ha parecido que tiene una manera muy refrescante de escribir, que es capaz de poner al lector en el lugar del personaje, por más peculiar que sea”

“Estoy de acuerdo pero es que además parece capaz de hacer verosímil no solo lo que cuenta sino que también podría hacer verosímil cualquier otra continuación que se le hubiese ocurrido”

“Muchos de los personajes de Simenon tienen las costumbres del autor, van a los sitios que él iba y dan muchas vueltas por París, que es una ciudad que Simenon conocía al dedillo”

“Es notable su habilidad para reflejar los ambientes bohemios, como el la prostitución”

“Es que los conocía. Alardeaba de haberse acostado con miles de mujeres, muchas de ellas prostitutas, tenía debilidad por las mujeres, y las mujeres por él. Su hija llegó a suicidarse porque estaba enamorada de él”

“¿En serio? No tenía ni idea”

“Pues fue muy sonado en su momento. Era un escritor muy popular”

Maigret el funcionario

“El personaje más emblemático de Simenon, el que con más frecuencia aparece en sus novelas, es el comisario Maigret, que está en las antípodas de un Sherlock Holmes y en las antípodas también de cualquier detective de película norteamericana. Maigret es el policía funcionario, el que sigue todas las pistas y busca los errores de los criminales y además los pilla por cosas bastante evidentes, no por minucias como haría, por ejemplo, Holmes. Pero no son las novelas de Maigret las que más me gustan de Simenon”

“Yo no lo había leído nunca y tengo que reconocer que ha sido un descubrimiento”

“Es que hay mucho prejuicio con la novela negra, seguramente por eso no lo habías leído” 

 “A mí lo que me gusta es la variedad de detalles de los que se sirve para retratar a sus personajes, a unos los retrata por el físico, a otros por detalles como un olor característico. Tiene todo un muestrario de recursos y los sabe utilizar bien”

“Sí, sabe escoger muy bien los detalles, con un par de notas ya queda hecho el retrato. Con los ambientes sucede lo mismo, recuerdo que toda la casa holandesa queda descrita con la chimenea, de la mejor calidad”

Deep inside Popinga

“A mí me impresionó mucho la carta que Popinga escribe al comisario. En ella se citan los mismos elementos que al principio de la novela se usan para definir la vida de Kees pero estos mismos elementos son usados de un modo totalmente distinto”

“Bueno, a mí lo que no me pareció muy creíble fue que Kees asesinase a una mujer y luego no se arrepintiese en absoluto”

“Es una conducta típica de los psicópatas”

“Pero es que lo cuenta él, eso es lo sorprendente, y lo razona llegando incluso a decir que cómo se le ocurre a esa mujer morirse, lo cuenta de una manera que hasta te hace gracia”

“Es un psicópata reprimido. Es un hombre profundamente alterado por la ruindad que de repente descubre en De Coster, el propietario de la empresa en la que trabaja. Desde ese momento deja de ver pasar los trenes, deja de reprimir sus deseos y se lanza a una vorágine entre criminal y delictiva”

“Lo novedoso es que Simenon lo muestra todo desde su punto de vista, no conoces el diagnóstico de los psiquiatras, solo percibes la confusión del mismo Kees, que los ve ir y venir. Tampoco la investigación policial, que es lo típico”

“Sí, pero no te pilla de nuevas que acabe cómo acaba. Con solo un par detalles, como el incidente de la sal en la sopa o de la pieza de ajedrez, ya ves desde el principio que una persona muy normal no es”

“Sí, está cantado que Kees ha de acabar mal. Denuncia incluso a los delincuentes que intentan ayudarle y al final tiene que huir de ellos además de esconderse de la policía”

“También muy peculiar lo que hace al final, cuando se deshace de toda su ropa para que nadie sepa que era Kees Popinga quien se suicidaba. Y yo me decía al leerlo, así que ese era su gran plan, simplemente escapar de todo pero sin que nadie lo supiera, esa era su prioridad”

“Es muy coherente con el retrato del personaje: un hombre con un orgullo superlativo, todo en la novela lleva a pensarlo. Está bien construido”

“También me gusta mucho el final, cuando vuelve a cometer la jugarreta pieza de ajedrez en la partida con el doctor. Y cuando intenta explicar la “verdad” de su caso y resulta que no hay verdad ninguna. Que todo lo ha hecho simplemente porque sí, porque se dejaba llevar”

“Es muy buen cierre. Y a mí me hizo reír que su mujer vaya a verlo el segundo martes de cada mes: ¡como las reuniones de Novelantes!”

¡Nos vemos en la próxima!


martes, 16 de octubre de 2018

Noticias de la noche, Petros Márkaris: Llega Jaritos

Este mes, tocaba novela negra: Noticias de la noche, de Petros Márkaris. Con un protagonista especial, además, que es el alma de la novela: el detective Kostas Jaritos. En la tertulia hablamos de las diferencias de este peculiar personaje respecto a otros memorables detectives de la novela negra. Y nos dimos cuenta de que esta novela es especial, la definimos, a falta de adjetivo mejor, como “novela negra mediterránea”… y la cosa tiene miga.

Un detective cutre
“Yo, este libro, lo había leído ya una vez y ahora, al repetir, pues, claro, no enganchaba tanto”
“Eso es algo muy común en las novelas de detectives, porque ya recuerdas los hechos más notables de la investigación y sin tanto misterio ves el artificio”
“Bueno, ¿y qué pensáis de Jaritos, el detective protagonista?”
“Para mí es un personaje muy cutre, Maigret, otro protagonista de novela negra está mucho mejor escrito y no es tan… Maigret es más elegante”
“Sí, de acuerdo, Simenon es otro gran escritor y queda pendiente alguna lectura de su obra. Pero volvamos a Márkaris. A mí es que no me parece que refleje bien la realidad de Grecia”
“No estoy de acuerdo. Cosas tales como la sordidez de la trama, los apaños y trapicheos que en el libro se describen, definen muy bien como es el país de Jaritos”
“A mí lo que me llama la atención es ese estado de lucha, de competición, de todos contra todos, que se refleja en el libro”
“Para mí, eso es precisamente lo mejor del libro”
“Jaritos, a mi entender, es una persona que cree ser de una determinada manera cuando en realidad es completamente diferente. Me parece un gran retrato, esquinado”
“Es cierto que el personaje protagonista, Jaritos, está siempre justificándose por no ser un capullo”
“El autor retrata lo cutre a través del protagonista, que es cutre sin avergonzarse de ello. Jaritos es cutre con todo desparpajo, siempre pensando en los puntos que pierde que le hacen bajar el sueldo. Pero tiene buen fondo, tiene sus puntos buenos, puntos que él no valora. Y ese es uno de los motivos por los que estoy disfrutando de la lectura. Porque eso es algo que hace interesante al personaje”

Una novela del siglo XX, y mediterránea
“A mí me pareció que la solución final está muy traída por los pelos. El culpable es quien menos te lo esperas. Aunque también eso es algo muy típico de la novela negra”
“A mí me falta un poco de descripción para hacerme una idea de como son las cosas físicamente. No me las imagino”
“Pues yo no echo en falta descripciones y lo encuentro todo muy preciso. Indica las calles por las que se mueven los personajes, esto me parece muy típico de la novela negra”
“Las descripciones son típicas de la narrativa del XIX y de siglos anteriores, para nada de los siglos XX y XXI. Yo, realmente, tampoco las he encontrado en falta”
“Esta novela, siendo de detectives es muy distinta de las que pueden escribir, por ejemplo, en los países nórdicos. Las de Jo Nesbo o Asa Larsson reflejan una sociedad mucho más ordenada pero llena de sadismo soterrado. Esta novela refleja una sociedad más caótica pero más cercana, más mediterránea”
“A mí me parece una novela divertida, la estoy disfrutando mucho”
“Pues me extraña porque cuenta cosas terribles”
“No sé, el tono me parece un acierto, es desenfadado y el narrador es un personaje que sabes que tiene buen fondo y que va a luchar por resolver el caso. Hay donde agarrarse y eso no pasa en muchas de las novelas que hemos leído”

Adrianí, Guikas y Zisis
“También me resulta curiosa la relación que el protagonista tiene con su mujer. Eso en Estados Unidos hubiese desembocado en divorcio”
“Es terrible que Jaritos dé por supuesto que su mujer finge los orgasmos”
“A mí me gusta cómo cuenta la relación, la encuentro muy realista, de perro y gato, de personas que no se aguantan pero no pueden vivir la una sin la otra”
“Pero hay momentos muy muy machistas”
“Otro de los grandes personajes del libro es el jefe de Jaritos, Guikas, que al principio puede parecer un zote pero que en realidad demuestra ser muy hábil. Jaritos oscila entre odiarlo y admirarlo, dice querer ser como él, pero en el fondo, no quiere, y eso lo detectas tú como lector. Es esa descripción esquinada que decía que consigue Márkaris: sabes más del narrador que él mismo”
“En la novela también se habla de la función represiva de los policías durante la dictadura griega y ese es uno de los puntos donde sí se nota que el autor está intentando reflejar la realidad griega”
“El personaje del comunista que había sido torturado en el pasado en las comisarías, Zisis, sale en el libro dos o tres veces y siempre se le retrata muy positivamente, creo que es el único retrato positivo de toda la novela”