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miércoles, 15 de junio de 2022

Julio Cortázar, Los premios: No son lo que parecen

 


Ya lo dijo quien lo propuso. Cortázar es siempre garantía. Y así fue también con Los premios, que comentamos en una sesión tan disfrutable como cualquiera de sus libros.

Técnica narrativa, plan, ¿para qué?

“Escribe muy bien. Le gusta regodearse en la escritura, es un estilista. Usa mcguffins para desarrollar la historia, la impresión que da es que los premios y todo lo que ocurre en el crucero son un instrumento para esa prosa tan torrencial”

“Le gusta escribir y en realidad narra poco. La novela es una descripción continuada de personajes. Le sobran páginas pero por encima de todo está siempre la calidad de la prosa”

“Seguramente sentía liberación al escribir, en la traducción estás tan encorsertado… cuando escribía sus propias obras se desataba. Estoy de acuerdo en que se trata de una descripción continuada de personajes, se explican a sí mismos, cada uno de ellos tiene su propia voz”

“Él mismo admite que no tenía un plan, lo escribió estando de crucero, como un divertimento”

“Los personajes tienen desarrollos insospechados, algunos van a positivo, como el boquense, que resulta ser uno de los personajes más interesantes, aunque al principio nunca lo hubieras dicho, mientras que otros derivan hacia lo negativo. El autor se dejaba llevar por ellos”

“El boquense es uno de mis favoritos. Sin haber estado nunca en Argentina, me da la sensación de que Cortázar capta el habla popular y el retrato acaba siendo muy cariñoso, es un personaje que se crece ante el absurdo de la situación”

“Todo lo contrario que los pasajeros cultos, que son incapaces de salir airosos de ella y se pierden en disquisiciones y dramas de salón”

Referencias literarias, estilo único

“De esos personajes surgen referencias continuas, aunque muy de pasada, a cuyo estilo nada tiene que ver con el de Cortázar, como Hemingway, con su laconismo y falta de adjetivación, en novelas en las que siempre pasan cosas grandes. Es una pullita entre escritores, marcando la distancia, porque es que en esta novela ocurre todo lo contrario”

“Es un narrar por el placer de narrar y los interregnos son aún más esteticista. Hasta el final, cuando todo se precipita”

“También se refiere a Faulkner, pero en este caso es todo lo contrario, denota admiración, era un gran narrador, muy pícaro”

“Cortázar va a lo suyo, no se preocupa de la anticipación, no le hace falta”

“Representa algo único. Y con esa manera de escribir yo compro todo lo que narre, sin ser un género que me guste, me adentro en el terreno de lo fantástico, suspensión de incredulidad, aquí estoy”


jueves, 2 de marzo de 2017

Sobre el 14 de febrero, Fieras, salvajes, hombres: Un viejo que leía novelas de amor, Luis Sepúlveda

Y este mes escogimos un clásico de las tertulias literarias: Un viejo que leía novelas de amor, de Luis Sepúlveda. ¿Por qué es este un libro tan leído en los clubs de lectura? Es un misterio que intentamos resolver en el encuentro de este mes.

El hombre y la naturaleza
“Me recuerda El viejo y el mar. Es una historia donde la naturaleza está muy presente”
“Para mí, es un libro lleno de magia”
“Ya lo sugiere la dedicatoria a Miguel Tzenke, cuando habla de “narraciones desbordantes de magia”
“Es un libro lleno de buenas descripciones de ambientes. La descripción de la selva, por ejemplo, es muy vívida, a mí me enganchó”
“La tigrilla está muy humanizada”
“No sé si lo he entendido bien, ¿la tigrilla busca al hombre para que mate a su compañero herido?”
“Bueno, puede que eso no sea muy creíble biológicamente hablando pero sí que es coherente simbólicamente”
“Tienes razón, no me había dado cuenta de la simbología”

El alcalde y Bolívar Proaño
“En el libro se habla muchas veces del sinsentido que se crea cuando se intentan aplicar las normas “europeas” en un entorno como la amazonia”
“Resulta curioso que el alcalde sea el más inadaptado”
“Es gordo, tonto y malo”
“En cambio Bolívar Proaño, el protagonista, es totalmente distinto, lleno de cualidades positivas “
“¿Os fijasteis en los motivos por los que se establece en El Idilio?  El hecho de que rechace que su mujer tenga un 'hijo del carnaval' le define a él y a las personas a las cuales abandona”
“Bolívar Proaño es un personaje que posiblemente esté basado en alguien que el autor conoció en el mundo real”
“Sí, estoy de acuerdo”
“Es curioso que lea novelas de amor, sensibleras”
“Pero dentro de su entorno es el único que lee algo.
“¿Y os fijasteis cuando intenta explicarles a sus amigos que es una góndola, cuando él mismo no ha visto ninguna, ni está seguro de saber la respuesta?”
“A mí me parece que cuadra con su personaje que lea folletines, es un ejemplo de sensibilidad no cultivada”
“Sí, su amor por la selva demuestra sensibilidad”
“Se encuentra más cómodo entre los shuar que entre los hombres blancos”
“No acabé de entender porque le expulsan de entre los shuar. Creo que porque ante la muerte de su compañero Nushiño, reacciona antes como un blanco que como un shuar, buscando vengar su muerte inmediatamente, en lugar de respetar sus ritos funerarios”

El autor y su libro
“Yo apenas conocía a Luis Sepúlveda y me he llevado una sorpresa al ver por Internet que es un autor muy comprometido. Es un activista de izquierda, muy activo en Twitter”
“Sí, es raro en estos tiempos, que los escritores suelen adocenarse”
Un viejo que leía novelas de amor es su libro más renombrado”
“Es muy leído en bibliotecas”
“En la edición que tengo yo, que es de 2007, llevaba 71 ediciones”
“¡A saber cuántas ediciones llevará ya!”

viernes, 12 de diciembre de 2008

Sobre el 9 de diciembre: Cesare Pavese


Pareció que los referentes volvían a ser estrellas de esta sesión por encima de su protagonista: “Por los ambientes que retrata, Pavese me recuerda a Faulkner, por su filosofía respecto a la escritura, que no por el estilo, a Hemingway.” No paró aquí la cosa, salió otro: “Faulkner era más rebuscado, Pavese es más lineal, en él no hay tanto artificio, pero su sencillez es engañosa, tras la apariencia popular de sus temas, la simplicidad está muy trabajada. La estructura narrativa, plana, minimalista, me recuerda a Chéjov.”
Sin embargo, muy pronto el italiano impuso su recia personalidad también entre los novelantes. “Pavese es muy difícil de imitar porque habría que imitar al hombre, a la personalidad. Su desolación es inimitable. Es uno de esos escritores de los que salen pocos cada siglo. Su lenguaje es muy sensual, de trazo fuerte y muy poético, y por eso es complicado traducirlo. Él mismo tradujo a los escritores más difíciles de la lengua inglesa, Melville, Dos Passos, Faulkner…”
¿Y su novela De tu tierra, de la que hablábamos? “Se me ha hecho muy larga, es muy densa, he tenido que leerla por etapas”. “El estilo del libro es muy bronco, he tenido la sensación de que no quería llegar a mí como lector”. Debe de ser que Pavese “no recurre a los típicos trucos para enganchar, a personajes con los que identificarse, a anticipaciones”. Ey, “de hecho, sí que acude a la anticipación, al final de la novela, justo antes de que Talino asesine a Gisella, hay una anticipación, un par de párrafos antes, que resulta muy sorprendente, porque no ha acudido a ese recurso en ningún momento, ¿y qué falta hace entonces, cuando ya te tiene pillado?”. Desde luego, “no es buen narrador, no hace bien las anticipaciones, es verdad, pero es que no le interesa”.
¿Y Berto? “El protagonista de la novela, qué personaje más desagradable, se percata de todo lo que se cuece a su alrededor pero se deja llevar y también manejar” Y no sabe evitar que la tragedia se desencadene. Y así, “el sordo duelo de astucias”, como definió Pavese su novela, se resuelve de la peor manera “y te das cuenta, al final, de que estás leyendo otra crónica de una muerte anunciada”, pero sin sentimentalismos esta vez, para qué, “total, sólo es una mujer”. Muy duro, tan duro que se planteó la pregunta de si a Berto se le puede identificar con Pavese: “Considerando que se suicidó, cabe suponer que sí.” Y, sin embargo, “la sorpresa fue que se suicidara”, al menos por lo que respecta a la gloria literaria, la ganó en vida, se trató de un escritor muy popular en su tiempo, muy influyente, y en el momento de su muerte, era firme candidato al Nobel. “Seguramente no lo logró por su militancia comunista”.
De Pavese, pasamos a nobeles que sí llegaron a ser, a la contra o a favor del gobierno de turno, nacional o mundial: Sholojov, Naipaul, Solyenitzin, Coetzee… pero eso es otra historia, ¿quizá otro cartel?