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martes, 24 de octubre de 2017

Sobre el 10 de octubre, Contando la guerra: Capital de la gloria, Juan Eduardo Zúñiga

Parecía que no convencía el libro de este mes, seleccionado por ser el autor Premio Nacional de las Letras y traductor de uno de los favoritos de la tertulia, Turguénev, pero al final surgieron dudas que avivaron la charla y dejaron con ganas de más. Vamos con el comentario sobre Capital de la gloria, de Juan Eduardo Zúñiga.

¿Mal gusto?
“He leído el libro entero pero no he sido capaz de quedarme con una idea global sobre él”
“A mí me ha pasado lo mismo”
“Siendo como es el tema la guerra civil española no me parece adecuado tratar el tema a través de una serie de cuentos, como hace el autor, me hubiese parecido más conveniente plantearse una novela corta”
“Pero a veces la estructuración en cuentos funciona bien, por ejemplo en la obra que leímos este año, El rey blanco”
“Sí, pero en los cuentos de El rey blanco se van repitiendo los mismos personajes, lo cual da coherencia a la obra porque te permite profundizar en la personalidad y actos de los protagonista, en este caso, al ser los cuentos auto conclusivos, apenas te da tiempo a encariñarte con los personajes que estos ya se despiden”
 “A mí lo que me parece peor es que el autor adopta una mirada muy prejuiciosa sobre los personajes femeninos de la obra”
“Es cierto, todas sus mujeres tienen una libido muy exagerada. Fijaos que en el primer cuento se llega a la exageración de que la protagonista llega a salir del refugio durante una alarma por bombardeo por la promesa de un polvo”
“Quizá lo que pasa es que quiere sugerir que el peligro de sufrir una muerte violenta aumenta los deseos de disfrutar de la vida”
“Puede ser que el autor quiera sugerir eso. Pero en ese caso considero que la sugerencia es muy grosera y, como no lo dice explícitamente, no podemos saber si eso es lo que quería decir”
“Hay que tener en cuenta que, como dice la contra del libro, el autor vivió la guerra”
“Pero cuando la guerra el autor era un niño, nació en el 29, o sea que cuando la guerra acabó él sólo tenía diez años, lo que no es mucho, posiblemente no tenía la edad para comprender totalmente a los adultos que le rodeaban”

¿Demasiados cuentos?
“Yo hasta el tercer cuento no me di cuenta de que no era una novela, pensaba que el autor simplemente estaba abordando el mismo problema desde ángulos distintos”
“Quizá es porque los cuentos de Zúñiga no “cierran” bien. Con la excepción de “Viaje a París”, el cuento que me parece más redondo, más acabado y sugerente, tampoco cierra, porque no lo necesita”
“A mí el cuento que más me gusto fue el que tiene como uno de sus personajes a Gerda Taro”
“Bueno, es, con diferente, el más largo del libro y yo lo encuentro un poco deslavazado, aunque me gusta que cierre el libro ese paseo por Madrid y que luego llega el último cuento, muy breve”
“Y muy diferente a todos los demás, un baño de realidad, de guerra. Con un final muy contundente”
“Sí, escapa de la tónica general, no cuadra mucho con los demás, porque si os fijáis, los otros se ordenan según una cronología, el primer cuento se supone que es al principio de la batalla por Madrid y el de Gerda Taro se ambienta ya en la víspera de la rendición”
“Me gusta que haya escogido este cuento para cerrar, hablando con contundencia de lo que significa la guerra y no siguiendo el criterio cronológico que dices. Cerrar con ese cuento, seguir  ese plan, contradice lo que habíamos comentado antes sobre el tratamiento de la guerra”
“Me sigue pareciendo que el autor no se dedica a lo realmente importante, sino a menudencias y hasta cierto punto escamotea el nudo de lo que significó la guerra”
“Bueno, hay que tener en cuenta que él hace una elección estética muy clara y ese escamoteo también es parte de su elección”
“A mí se me plantea la duda sobre si estos cuentos, siendo auto conclusivos, siguen un plan, una estructura o el libro es el producto de una simple yuxtaposición”
“A mi entender estos cuentos han sido escritos siguiendo un plan maestro”
“Bueno, visto que la crítica literaria nos dice que con el libro de este mes se cierra la trilogía sobre la guerra civil española creo que podemos asumir que sí que se sigue algún tipo de plan maestro”

¿Objetos fetiche?
“Querría preguntaros por qué creéis que suele haber un objeto valioso en cada cuento, las sortijas, una pulsera, un reloj, un lápiz plateado…, parece que los escoge como elementos conductores de la trama”
“Bueno, pudiera ser que necesite esos objetos como detonantes de su imaginación, como elementos aglutinadores alrededor de los cuales se vertebra el cuento”
“Podría ser, pero creo que hay algo más, me parece curioso que les de tanta importancia. Como el sexo, también muy presente en los cuentos, son accesorios, pero los convertimos en necesarios y en tiempo de guerra parece que lo sean aún más”
“Sí, parece que el autor se plantea que esos objetos fetiche son anclajes que unen a los personajes con las realidades de antes de la guerra”
“Bueno, no sé lo que pensaba el autor sobre esto pero considero que la verdad debe estar flotando entre estas dos últimas explicaciones”

jueves, 20 de abril de 2017

Sobre el 11 de abril, Miedo: El rey blanco, György Dragoman

Una tertulia muy interesante la de este mes, con opiniones para todos los gustos, como ya notaréis en el resumen. ¿Quién tenía razón?  Nos quedamos con la duda. Espero que a los que aún no han leído El rey blanco, de György Dragoman, el debate que sigue les interese y les sirva como introducción.

¿Historia real o inventada?
“A mí el libro no me gustó”
“A mí sí. ¿Qué es lo que no te convenció?”
“Empezare por lo que sí me ha gustado. El estilo narrativo es lo mejor de todo el libro, creo que es un estilo correcto, aunque no sea uniforme, en realidad va a fogonazos, la cual creo que es una elección básicamente correcta porque esa es la manera en que la gente normal recuerda las cosas, así es como funciona la mente. Dicho esto, he de decir que yo no me creí a los personajes”
“Por ejemplo…”
“Es que hay muchos detalles que se podrían citar...”
“Di uno, para empezar por algo…”
“No es creíble que un crío se meta en tantas situaciones conflictivas”
“Bueno, es una licencia que el autor se toma”
“A mí las aventuras que corren me parecen muy creíbles”
“Y se ha dicho que el texto está ambientado en la Rumanía de Ceaucescu pero eso tampoco me cuadra: si es una historia que ha de ocurrir en el mundo real tendría que ser el año 1986 por el accidente nuclear que se cita, que sería el de Chernobil. Pero es que entonces lo que seguro que es falso es la guerra que se cita en el libro y de la cual se dice que pasó nueve años antes”
“Hay muchas posibilidades de que el escrito tenga un fondo de verdad porque si os fijáis se describe la infancia de un niño con su madre y el padre…, bueno, el padre está forzosamente ausente, y en el libro hay una dedicatoria a la madre, en la dedicatoria no se cita al padre, por lo que tiendo a pensar que el libro refleja una situación vivida en el mundo real”
“Pues por eso, si es una historia básicamente real, el autor no tiene por qué inventarse una guerra…”
“Perdonad que dé mi opinión, pero si os fijáis, en el texto no se dice explícitamente el nombre del país. Puede que sea Rumanía, pero podría ser cualquier otro país, lo que quiero decir es que podemos suponer que es un país inventado y donde el autor puede hacer que ocurra lo que él quiera. De todos modos, a mí tampoco me ha gustado el libro y consideró que lo peor es el estilo con el que el autor ha elegido narrar lo que pasa”

¿Pocos datos o demasiados?
“Ya, pero, aun suponiendo que fuera un país inventado, yo considero que los personajes no son reales. A mí no me da la sensación de que sean reales. El protagonista, por ejemplo, actúa de una manera poco creíble”
“Bueno, es que se junta con unos amigos que son realmente bastante especiales”
“Bueno, yo creo que las historias se enmarcan en un ambiente donde predomina una chulería extremada y unas injusticias flagrantes, donde los personajes son brutales y abusadores en extremo”
“Para mí, la historia es muy deshilvanada, poco coherente. Por ejemplo, yo aún no he entendido como acaba el libro y eso que el final me lo he leído tres veces”
“Para mí el principal defecto es el exceso de información, la historia debería girar alrededor de unos pocos ejes. (Fijaos como se hace de manera correcta, por ejemplo, en la película El ladrón de bicicletas.) Yo creo que con contar la novela la mitad de lo que cuenta, el resultado hubiese sido mejor”
“Pues yo creo que está muy bien escrita, es una novela picaresca, la historia de un niño que sobrevive como puede en un entorno de abuso institucionalizado. Como decías, el estilo narrativo es un acierto, porque estamos hablando de recuerdos infantiles, deshilvanados…”
“Sí, justo lo que a mí no me gusta”
“Pero fijaos qué interrelacionados están los tres últimos capítulos, esto da una gran potencia al final del libro. Justo el penúltimo capítulo, es muy sugerente, el abuelo le descubre la vida al nieto, tú ya sabes que va a pasar algo después… Y cómo acaba ese capítulo, que el niño recoge las chapas que ha dejado caer su abuelo, ¡es un gesto tan infantil! La perspectiva del niño está muy conseguida, y eso es algo tan difícil… yo creo que ese el gran mérito del libro”
“Pues yo diría que el gran defecto del libro es que no se atreve a contar la verdad, sugiere cosas pero no las explicita, lo digo porque yo conozco amigos que son rumanos y cuentan cosas de las que en el libro solo quedan sugeridas. Pudiendo ser un buen libro se queda en la historia de la infancia de un niño, que es algo que han hecho muchos autores antes que Dragoman.
“Ya, pero resulta que la literatura se basa en la repetición de temas, el otro día por ejemplo encontrábamos similitudes entre Los pescadores de Obioma y Edipo rey”
“Pero para mí el libro de este mes no es tan bueno como pudiera haber sido si no hubiese callado algunas cosas que se sugieren”
“Pues yo espero que el debate del próximo mes sea tan productivo como el de este”
Eso esperamos todos.