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lunes, 22 de julio de 2019

Trilogía berlinesa, Philip Kerr: Ascenso y caída

Philip Kerr es un autor prolífico. Entre todas sus novelas, las que le han dado más prestigio son las que componen la saga del detective Bernie Gunter, ambientada en la Alemania nazi. Este mes comentamos Violetas de marzo, primera entrega de la llamada “Trilogía berlinesa”.

Una novela bien ambientada
“Considero que ambientar una novela en la Alemania nazi es muy agradecido porque  cuando escribes el enemigo está claro. Hoy en día no hay nadie que esté a favor de los nazis”
“No sabría yo que decirte, los partidos neonazis vuelven”
“Bueno, lo que sí que parece cierto es que al ambientarlo en el mundo nazi tienes garantizado el interés de los lectores”
“Por otra parte se nota que el autor ha hecho un esfuerzo enorme para documentarse. Kerr explica muchos detalles, lo contextualiza mucho. Es algo que se agradece”
“Eso es cierto. Fijaos en lo detalladas que son sus indicaciones sobre cómo llegar a los sitios. Se nota que al escribir está consultándolo con un mapa”
“A mí me resulta curioso que no haga hablar a sus personajes de la época de pobreza que Alemania sufrió antes de que Hitler subiera al poder y que tan bien se reflejaba en el libro Hermanos de sangre, que aquí comentamos”
“Y sin embargo se habla con mucho detalle de cómo soluciona Hitler los problemas económicos: retirando a las mujeres del mercado laboral, por ejemplo, u obligando a los obreros a trabajar en las autopistas y, sobre todo, en la industria de armamento”
“A mí me ha gustado que el autor deje muy claro, y lo repite varias veces en la novela, que la industria alemana apoyó a Hitler. Lo encuentro aún más meritorio si se considera que en los libros de historia ese es un tema que se evita cuidadosamente”
“Supongo que eso es porque la misma industria alemana que estuvo implicada presiona para que esas cosas no se digan”

Un protagonista “canalla”
“Siendo el libro muy entretenido me parece, no obstante, que es un poco difícil orientarse, saber el orden en que pasan las cosas, y eso es precisamente porque en el libro no dejan de pasar cosas y al final te quedas un poco desorientado”
“A mí no me gustó la escena de sexo del protagonista con Ilse Rudel. Es grosera”
“A mí me hizo pensar en aquellas partes del libro que el editor ‘sugiere’ que deberían estar en el libro ‘para hacerlo interesante, para que se venda más”
“El protagonista me recuerda al inspector Jaritos, el protagonista de las novelas de Petros Markaris. Y tiene gracia porque el mismo amigo que me recomendó esta novela me había recomendado también a Markaris, supongo que le gusta el mismo tipo de novela negra y personajes como Bernie, que a mí me ha parecido bastante inmoral. Un poco canalla, ¿no?”
“Y sin embargo en el episodio del submarino judío, cuando Bernie protege a un judío que huye de las autoridades, se porta de manera decente, en absoluto como un canalla”
“Eso es verdad. Bueno, vale, pero machista sí que es, supongo que es un cliché de la novela negra, no sé, es que no he leído mucha, he leído sobre todo novela negra nórdica, que no tiene nada que ver con esta”
“En todo caso tenemos un montón de novelas para profundizar en la psicología del personaje: no sólo las tres de la Trilogía berlinesa sino hasta 13 diferentes, todas protagonizadas por Bernie Gunther”
“Buff, ¡qué barbaridad, cuánto trabajo!”

miércoles, 19 de julio de 2017

Sobre el 11 de julio, Testimonio: Hermanos de sangre, Ernst Haffner

Acierto al escoger el libro. A pesar de las duras vivencias que se reflejan en la novela de este mes, Hermanos de sangre, de Ernst Haffner, fue muy elogiada por todos y por muchos motivos. Ludwig y Willi se convirtieron por unos días en héroes para nosotros. El resto de la banda nos interesaba y seguíamos sus andanzas con atención. El final nos encantó. Nos costaba encontrarle defectos y nos encantaba rememorar los mejores pasajes de la novela. Una delicia, vaya. Vamos con los detalles.

Literatura degenerada
“Me ha gustado mucho”
“Prácticamente no le encuentro defectos”
“Los personajes son muy verosímiles y las acciones también”
“Me ha sabido mal no leerlo en alemán”
“Suerte que tienes de saber alemán. El resto nos tenemos que conformar con la traducción”
“En su día los nazis quemaron el libro por considerarlo “Literatura degenerada”
“Pero si está muy bien escrito”
“Es que para los nazis lo “degenerado”, en este caso, era explicar las miserias de la gran nación alemana”
“A mí me gusta mucho el libro porque explica las acciones de los personajes sin juzgarlas, en el libro no hay moralina, en un contexto en que sería muy fácil hacerla”
“En lugar de moralina, en el libro yo encuentro moralejas”
“¿Y cuáles son esas moralejas?”
“La primera que se me ocurre es que es necesaria la solidaridad para encarar las situaciones difíciles y la segunda que hay que conservar la dignidad hasta en las peores circunstancias”

Empatía y comprensión
“En el libro hay episodios que son memorables, por ejemplo, para mí, hay un gran momento cuando se describe el viaje que hace Willi debajo del tren”
“Yo me divertí mucho con el episodio donde se explica que Olga la Silesia se acuesta con los que no pagan y se explica que los jóvenes siempre vienen con el dinero para no tener que acostarse con ella”
“A mí me gusta mucho la ternura que todo el libro rezuma respecto a los niños sin casa
“Hay empatía también, comprendes perfectamente las situaciones y los sentimientos y esto es fruto también del buen hacer literario del autor, empatía hacia todos los personajes, incluidos los policías”
“Cuando se ven obligados a detener a Willi y a Ludwig, como lector comprendes perfectamente que preferirían no detenerlos”
“También trata muy bien a Ludwig el policía que lo acompaña en el traslado de la prisión al reformatorio, aunque al final se escapa”
“Era una consecuencia de la situación en la que se encuentra Ludwig”
“El autor del libro era asistente social y demuestra en la práctica las cualidades que se necesitan para ejercer esa profesión: empatía, comprensión, objetividad, acercarse a los hechos sin ideas preconcebidas, me ha sorprendido verlo en una novela de los años 30. Debería haberme dado cuenta de que no hace tanto de eso”
“En esa época había un pensamiento muy avanzado”
“Leyendo el libro se comprende perfectamente lo que es no tener techo en un país frío, donde hasta se abrían refugios “calientes” para que se refugiaran quienes no tenían donde ir”
“La miseria galopante que reinaba en Alemania se refleja en la idea de negocio de Ludwig y Willi, en que fuera rentable comprar zapatos viejos, remendarlos y volverlos a vender”
“Sí, todo el mundo les abre la puerta porque prometen dinero por zapatos viejos”

Credibilidad
“Seguramente el autor conocía de primera mano esa miseria por su profesión”
“El libro respira verdad, si tuviera que buscarle alguna falta sería que Ludwig y Willi son demasiado rectos, demasiado buenos, aunque, por otro lado, es su historia la que te engancha a libro, la que supone un rayo de esperanza, un asidero, este libro tiene asideros que hacen que puedas leerlo a pesar del ambiente tan duro que retrata”
“Aunque hay un episodio, el del Silhouette, que me resulta menos creíble que el resto, su forma de rechazar tan tajantemente la prostitución, con una sola frase. Tan solo dicen que esos hombres que los habían deslumbrado con su elegancia, son unos alfeñiques sin ropa, sienten asco”
“¿Te parece poco? ¡A mí me parece suficiente!”
“No sé, me falta el “toque de verosimilitud” que lo haga tan convincente como cuando rechazan robar porque ven que roban a gente pobre: han visto que en uno de los monederos hay una tarjeta del paro. En el episodio del Silhouette me falta algún detalle como ese que lo haga más creíble”
“Sí, para mí el Silouete es un ambiente que el autor conoce menos”

Doble final
“Y el libro acaba en un doble final, por un lado, Ludwig y Willi saliendo de los ambientes de bandas y, por otro, la banda en sí, los pocos componentes que vuelven a unirse después de la detención policial, ya convertidos en delincuentes juveniles”
“Pero la banda que se reconstruye al final ya no tiene nada que ver con la banda primera”
“Es cierto, prácticamente es solo Fred, el más profesional como ladrón, que ya lo ves desde el principio el más despiadado y va dando pistas a lo largo de la novela, porque Jonny, el jefe, sigue detenido, ¿no?”
“Sí, fíjate que en el libro no hay casi descripción física de los personajes, pero hay dos o tres párrafos al inicio, cuando los describe mientras duermen en un almacén, que prefiguran el final”