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lunes, 31 de diciembre de 2012

Sobre el 13 de noviembre: Fernando Vallejo



Escritor, biólogo, gramático, cineasta… En la sesión dedicada a La virgen de los sicarios, descubrimos las muchas caras de Fernando Vallejo. Su Colombia, y su visión del mundo, dieron mucho que hablar.

Eminencia
“Es una eminencia, además de escribir, es biólogo, gramático, cineasta… Como biólogo, ha criticado la teoría darwinista, pero no desde el creacionismo, sino que ha refutado la idea de la influencia del ambiente sobre las especies, entiende que no hay una evolución hacia mejor. Y en esta novela ofrece una visión muy descarnada de Colombia, pero también de la especie humana, pocas veces he visto tanto en tan pocas páginas, es una buena introducción a su obra, no forma parte de su ciclo autobiográfico”
“Pues a mí me parece que refleja mucho de lo que ha vivido. Es evidente que lo que cuenta lo ha mamado. En cuanto a la denuncia, era necesaria, en cuanto al estilo, no me ha parecido innovador”
“No lo es, a mí me gusta su estilo seco. Otra de las cosas que más me gusta es que critica mucho el fútbol, demostrando la vigencia del ‘pan y circo’. Y no deja de ser curioso que un ateo como él demuestre conocer todas las iglesias de Medellín”
Breve en apariencia
“A mí me gustó sobre todo el final, cuando descubre que se ha enrollado con el asesino de su amante”
“A mí me pasó que pensé ‘por qué no se va’ y justo cuando lo estaba pensando decide irse, eso me gustó”
“Yo encuentro que se repite, pero como no es largo, se puede leer, no cansa”
Estilo y personajes
“Es una novela breve, pero se podría ir diseccionando cada uno de sus latigazos. Resume toda su visión de la vida en 120 páginas y lo hace francamente bien”
“Tiene la capacidad de que parezca un desahogo, pero está muy trabajado”
“Exacto, parece poco trabajado pero es todo lo contrario y lo consigue porque tiene mucho talento”
“A mí me gusta su capacidad para implicar al lector en la jerga, es muy hábil, se le nota que es gramático”
“Su tratado Logoi: una gramática del lenguaje literario es notable. Es un escritor que a través del lenguaje hace un repaso de la literatura mundial”
“El personaje del difunto, para mí que está desaprovechado”
“Cumple una función simbólica, de eterno retorno”
“Salvando las distancias, me ha recordado el infierno de Dante, es una travesía”

lunes, 12 de noviembre de 2012

13 de noviembre: Desesperanza

Tras visitar, el año pasado, la Colombia de opereta de El amor en los tiempos del cólera de García Márquez, decidimos sumergirnos este año en la real, la de Fernando Vallejo. ¿Por qué comparar a escritores tan diferentes? No hemos sido los únicos.
La virgen de los sicarios, nuestra novela de noviembre, ha sido comentada juntamente con Noticia de un secuestro, de García Márquez, por intentar ambas obras reflejar la Colombia del narcotráfico y el cártel de Medellín. La virgen de los sicarios se ambienta en el momento de la muerte del narcotraficante Pablo Escobar a manos de la policía, que deja a los sicarios como perro sin amo.
La profesora colombiana Elsy Rosas Crespo contrapone los muy distintos estilos de escritura de ambos escritores: “El narrador de La virgen de los sicarios, a diferencia del de Cien años de soledad, es un crítico severo que se expresa sin titubeos y no se esfuerza por cautivar al lector. Mientras que en la novela de García Márquez los problemas son expresados a través de la voz de los personajes y la reflexión surge a partir de la lectura, es decir que la actitud crítica debe ser descubierta e interpretada por el lector, en la de Fernando Vallejo el narrador evalúa acciones y actitudes propias y ajenas, la mayoría de las veces de forma bastante agresiva, sin ningún tipo de consideración ni siquiera con él mismo.”
Por estos lares, Antonio Torres cita a la crítica Erna Von Der Walde para expresar que la fuerza de La virgen de los sicarios radica fundamentalmente en la operación de lenguaje y que el lenguaje trata de transmitir lo difícilmente comunicable. Torres presenta a los narradores de Vallejo como trasuntos del escritor, “una figura transgresora, brutal, furibunda, airada, iconoclasta, irreverente, nihilista, consciente de vivir en una sociedad desahuciada, que también rompe con la tradición literaria del narrador omnisciente de tercera persona, que todo lo sabe, que todo lo puede ver, que es ubicuo”.
Según Rosas, “En La virgen de los sicarios no sólo el narrador y los personajes comparten el mismo idiolecto sino que, además, se involucra al lector. El lector -real e implícito- aprende la lengua del narrador -que también está aprendiendo la de los sicarios- y debe aceptar las agresiones que este le dirige”. Como ejemplo, ofrece un fragmento de la primera página de la novela, en la que el narrador primero informa al lector, después lo interroga, luego lo desprecia y, finalmente, como hace siempre, le explica:
Un rombo de ciento veinte pliegos inmenso, rojo, rojo, rojo para que resaltara sobre el cielo azul. El tamaño no me lo van a creer, ¡pero qué saben ustedes de globos! ¿saben qué son? Son rombos o cruces o esferas hechos de papel china deleznable, y por dentro llevan una candileja encendida que los llena de humo para que suban. El humo es como quien dice su alma, y la candileja el corazón.
Este es el fragmento de la novela que os dejamos como invitación para la lectura de un libro que muchos habréis conocido por la reputada película de Barbet Schroeder estrenada en el 2000.


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domingo, 11 de diciembre de 2011

Sobre el 8 de noviembre: García Márquez


A veces sucede que no viene a la reunión quien había propuesto el libro y lo deja sin defensa. Así paso con El amor en los tiempos del cólera. “No es la novela de García Márquez que yo hubiera propuesto” fue una frase repetida; aun reconociendo sus grandes dotes de narrador, con esta no convenció.

Deshilvanada y comercial
“Logra un ambiente muy particular, pero más conseguido en los primeros capítulos”
“Es un buen contador de anécdotas, pero como están deshilvanadas…”
“En Cien años de soledad sí van hilvanadas”
“Pierde el hilo, luego lo retoma…”
“Es un gran narrador, su prosa es envolvente”
“Pero esta es una novela comercial y encima con final feliz”
“El título sugiere que va a acabar bien”
“Que el amor triunfará”
“Realmente hay muchas formas de amor”
“Y sexo. Debería haber rebajado las andanzas sexuales de Ariza, que me parecen repetitivas, quizá es porque él mismo ha sido un gran mujeriego”
“Yo también creo que le gusta escribir sobre ello”

Amor mágico
“El siglo XX apenas sale en sus novelas; en este sentido, me recuerda a Mercè Rodoreda, que parece incómoda con el tiempo en que vive y queda encerrada en una época pasada”
“La diferencia es que Rodoreda vivió en esa época, lo normal es que escribas sobre tu juventud”
“A mí me parece que lo que hace García Márquez es contar las historias que le contaron, viene de una tradición oral y él la escribe, es un gran contador de historias”
“Un cuentacuentos”
“A mí me gusta su sentido del humor, patente en escenas como la de la fiesta echada a perder por la lluvia o la historia del loro”
“Yo lo encuentro sentencioso, se concentra en hacer frases lapidarias”
“Pues yo no lo detecto y mira que me fastidia mucho, no veo que sermonee, quizá sea que lo tiñe tanto en lo que está contando que no lo noto”
“Cien años de soledad es un libro prácticamente perfecto, a mí me gusta a pesar del realismo mágico”
“En este libro no encuentro que haya mucho realismo mágico”
“Es amor mágico, que viene a ser lo mismo”

Vejez
“Según cómo lo mires tiene pocos personajes y según cómo muchos. Hay tres y los demás son atrezo”
“Me gusta cómo describe a los personajes principales, aunque no te permite hacerte una idea exacta de cómo son. Fermina Daza es una esfinge, no parece capaz de amar, e incluso de su descripción no sacas en claro cómo es físicamente”
“Una de las cosas que menos me gustaron tiene que ver con ella, no me gusta que a la vuelta de París se traiga como recuerdos Los cuentos de Hoffman, Oscar Wilde… No es una mujer culta, no tiene sentido”
“El único real es el doctor Juvenal Urbino”
“Sí, porque tampoco es real Florentino Ariza”
“Sin embargo, ocultárnosla a ella tiene un fin. De hecho, hasta muy avanzada la novela no se revela que había mantenido interés por Ariza toda su vida, tiene que ver con su forma de narrar”
“Me ha impresionado cómo describe la vejez, eso de que pesan los órganos… Es una descripción de novelista”
“El hombre envejece más tarde pero más rápido y luego es la mujer quien lo ayuda, pero discretamente, le susurra para guiarle sin herir su orgullo”

Colombia
“La novela me parece una oportunidad perdida de hablar de Colombia más en profundidad, se retrata decadente pero te quedas con ganas de más”
“Fernando Vallejo, en cambio, explica la decadencia de Colombia muy crudamente y no hace 80 años sino ahora”
“Hay mucha pereza en este libro”
“No le interesa profundizar, no sería comercial”