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miércoles, 15 de junio de 2022

Julio Cortázar, Los premios: No son lo que parecen

 


Ya lo dijo quien lo propuso. Cortázar es siempre garantía. Y así fue también con Los premios, que comentamos en una sesión tan disfrutable como cualquiera de sus libros.

Técnica narrativa, plan, ¿para qué?

“Escribe muy bien. Le gusta regodearse en la escritura, es un estilista. Usa mcguffins para desarrollar la historia, la impresión que da es que los premios y todo lo que ocurre en el crucero son un instrumento para esa prosa tan torrencial”

“Le gusta escribir y en realidad narra poco. La novela es una descripción continuada de personajes. Le sobran páginas pero por encima de todo está siempre la calidad de la prosa”

“Seguramente sentía liberación al escribir, en la traducción estás tan encorsertado… cuando escribía sus propias obras se desataba. Estoy de acuerdo en que se trata de una descripción continuada de personajes, se explican a sí mismos, cada uno de ellos tiene su propia voz”

“Él mismo admite que no tenía un plan, lo escribió estando de crucero, como un divertimento”

“Los personajes tienen desarrollos insospechados, algunos van a positivo, como el boquense, que resulta ser uno de los personajes más interesantes, aunque al principio nunca lo hubieras dicho, mientras que otros derivan hacia lo negativo. El autor se dejaba llevar por ellos”

“El boquense es uno de mis favoritos. Sin haber estado nunca en Argentina, me da la sensación de que Cortázar capta el habla popular y el retrato acaba siendo muy cariñoso, es un personaje que se crece ante el absurdo de la situación”

“Todo lo contrario que los pasajeros cultos, que son incapaces de salir airosos de ella y se pierden en disquisiciones y dramas de salón”

Referencias literarias, estilo único

“De esos personajes surgen referencias continuas, aunque muy de pasada, a cuyo estilo nada tiene que ver con el de Cortázar, como Hemingway, con su laconismo y falta de adjetivación, en novelas en las que siempre pasan cosas grandes. Es una pullita entre escritores, marcando la distancia, porque es que en esta novela ocurre todo lo contrario”

“Es un narrar por el placer de narrar y los interregnos son aún más esteticista. Hasta el final, cuando todo se precipita”

“También se refiere a Faulkner, pero en este caso es todo lo contrario, denota admiración, era un gran narrador, muy pícaro”

“Cortázar va a lo suyo, no se preocupa de la anticipación, no le hace falta”

“Representa algo único. Y con esa manera de escribir yo compro todo lo que narre, sin ser un género que me guste, me adentro en el terreno de lo fantástico, suspensión de incredulidad, aquí estoy”


domingo, 9 de mayo de 2021

Irene Solà, Canto jo i la muntanya balla: Paisaje

Canto jo i la muntanya balla, Irene Sola

Antropomorfismo, esoterismo, realismo mágico… Intentamos etiquetar a Irene Solà y su Canto jo i la muntanya balla, pero resistió todos nuestros intentos. Hay muchas obras que escapan de las etiquetas, pero pocas nos resultan tan próximas como esta, que tenemos la suerte de leer al pie de esos Pirineos que nos hablan a través de ella.

 Etiquetando un estilo

“Es evidente la influencia de Rodoreda en la prosa de Irene Solà; se nota especialmente en su manera de integrar a la naturaleza como un personaje más en la trama. Lo de integrar a la naturaleza en el relato también lo hacía Víctor Català, pero en él la naturaleza es básicamente una fuerza hostil. En Rodoreda o Solà, la naturaleza es más bien un ente polimórfico y cambiante”

“Yo diría que no ha leído muchos autores pero los que ha leído se los ha leído con mucha atención, muy concienzudamente. Por ejemplo, es evidente que se leyó a Faulkner”

“En una entrevista reconoce la influencia de Faulkner”

“Yo diría que lo suyo podría ser un poco como el realismo mágico pero con un gran acento en lo de mágico”

“A mí no me parece que esto sea realismo mágico, aquí no sucede que surja la magia de la realidad, en un relato muy apegado a la tierra, a las costumbres rurales catalanas. Pero la naturaleza tiene voz y también los muertos. En todo caso diría que está más cerca de Juan Rulfo que de García Márquez, pero no sé si Rulfo se inscribe en el realismo mágico”

“Bueno, Alejo Carpentier no se parece en nada a García Márquez y de los dos se dice que escriben realismo mágico”

“No recuerdo cómo escribe Alejo Carpentier, quizá sea que tengo yo un concepto muy restringido del realismo mágico”

“O quizá Solà escribe en un nuevo estilo que aún no tiene ninguna etiqueta clara pero, para mí, a lo que más se parece es al realismo mágico”

“A mí me parece más bien que se trata de las clásicas historias de fantasmas”

“Ahora recuerdo que cuando hablamos de Rodoreda se comentó que era esoterista”

“Cierto, y los esoteristas creen que el destino está guiado por un poder sobrenatural casi omnipotente”

El porqué del título

“A mí, lo que me ha parecido más notable en la novela del mes son los retratos que la autora hace de una naturaleza antropomorfizada”

“Recordáis que os preguntabais el porqué del título antes de leerla. Yo no os quería adelantar nada, porque me encantó encontrármelo, ¿qué os ha parecido?”

“A mí el título me parecía un poco tonto”

“Pero luego ves que es un verso”

“Esas poesías intercaladas me gustaron, aunque reconozco que yo, en definitiva, no sé leer poesía porque la leo como si fuese prosa”

“Yo no he leído tanta poesía para juzgar su calidad”

“No hace falta ser un lector de poesía para ver que la calidad de los poemas es muy desigual”

“Ya, algunos son directamente bromas”

Una familia maldita

“Que Hilari, ya muerto, lea sus propias poesías me parece surreal. Y que a su padre, Domènec, lo transformen en un espíritu salvaje. Aunque no se diga claramente, quizá sea Domènec el espíritu que una sanadora espiritual consigue echar de la casa familiar”

“Sí, quizá sea él, no queda claro, pero es una buena explicación. Ya en vida, es un personaje extraño. Al morir, su espíritu está dividido, él mismo ha podido provocar la desgracia familiar”

“Sí, es una familia que está “maldita”. Todos los hombres mueren antes de tiempo, a Domènec lo alcanza un rayo. A Hilari, lo mata por accidente el amante de su hermana Mia. Porque también las mujeres son desgraciadas”

“Sí, tremendo cómo cuenta Sió cómo la empujan a vivir”

“El papel de las mujeres de agua no lo acabo de entender” 

“Yo tampoco. Creo que hay un capítulo que debe de ser crucial, que es aquel en que se relata el juicio de las brujas. Pero no lo acabo de entender”

“Yo tampoco entiendo lo de las mujeres de agua, al releer el libro confirmé que es Sió la mujer que las ayuda en el parto, lo que pasa es que aún no sé en qué momento. Me he quedado en ese punto en la segunda lectura. Pero el capítulo que dices de las brujas creo que sí que lo entendí. Las describe como personas injustamente juzgadas. Me da la sensación de que quieres ver una relación entre las brujas y la muerte de Domènec, y esa relación yo no la he visto”

“Me extrañó que en la bibliografía solo se hiciera referencia a obras extranjeras, habiendo aquí buena literatura sobre la brujería. En realidad, excepto episodios puntuales, en España apenas se persiguió a las brujas, los juristas de la época consideraron que eran perturbadas mentales. No hubo la caza de brujas que existió en otras partes de Europa” 

“Qué interesante esto que dices, no tenía ni idea, pero conecta con algo que sé. España es un país con buena tradición de juristas”

Un estilo juguetón

“Para entender este libro no es suficiente una sola lectura”

“Pues a mí me pareció que en la primera lectura entendí lo suficiente y la disfruté mucho. En la relectura me he dado cuenta de que el relato es más lineal de lo que me había parecido y ya no me gusta tanto, pensaba que era una novela argumentalmente más compleja”

“Es verdad que no te lo pone fácil, no presenta ambientes ni personajes. Y como no esperas que la naturaleza se ponga a hablar, si no vas avisado, te pierdes. Pero a mí me encantó perderme en esta novela”

“Ya, y es muy poética”

“Cuando se habla prosa poética, no suelo entenderlo, ya os digo que no soy lectora de poesía, pero que ella sea pintora, me parece clave. ¿Recordáis que cuando hablamos de La espuma de los días os pregunté si Boris Vian, entre las muchas cosas que fue, fue pintor? Hay un momento de esta novela en la que la mejilla de la tierra acoge la mejilla del hombre. Ella pinta, ella ve así”

“Sí, a mí me parece muy poético, pero había mucho que se me escapaba”

“Yo creo que te perderías menos si los personajes tuvieran una voz más propia, casi todos hablan de la misma manera, y como no los presenta, se hace difícil saber quién está hablando. Abarca demasiados personajes y todos tienen la misma voz”

“Pero cómo quieres que tenga voz propia un animal, o una nube, estamos en el terreno de la fantasía”

“Bueno, pues para mí demasiados personajes hablan de manera atropellada, te lo compró de un corzo pero no de Sió, ella no debería hablar así, una mujer como ella. Creo que es una obra demasiado ambiciosa y quizá se precipitó escribiéndola demasiado pronto”

“No estoy de acuerdo. Para mí, hizo bien escribiéndola cuando lo hizo, de otro modo la obra no hubiese visto la luz”

“Sí, tienes razón. Es más, ¿sabéis que ha confesado que disfrutó mucho escribiéndola? Creo que dice que lo disfrutó exageradamente”

“Es que yo creo que si un autor no se compromete con lo que escribe al final se le acaba notando. Todos los buenos autores muestran ese compromiso”

“En este caso es algo más que compromiso. Para muchos autores escribir equivale a frustración o sufrimiento. Para variar, está bien que esta obra venga de la felicidad. Por eso yo creo que tiene un estilo tan juguetón, y es tan disfrutable. Además, tenemos mucha suerte de poder leerla en su lengua”


lunes, 22 de mayo de 2017

Sobre el 9 de mayo, Un hombre bueno: El primo Pons, Émile Zola

Este mes una obra de La comedia humana, la extensísima y completísima labor literaria de Balzac: El primo Pons, un libro que a todos gustó;  esperamos que a vosotros también os gusten sus personajes tan vívidos y variados. Os dejamos con el resumen de un debate que no tuvo desperdicio.

Un maestro y un precedente
“Lo que más me gusta de Balzac es que no necesita de elementos fantásticos para describir el infierno”
“Sí, es cierto, Kafka, por ejemplo, describe el mismo tipo de situaciones pero él sí que introduce elementos surrealistas”
“El libro de este mes es un ejemplo del mejor Balzac”
“Para mí hay solo hay dos obras que están al mismo nivel; una es Papá Goriot y la otra Las ilusiones perdidas
“Su manera de escribir fue toda una novedad, aunque se inspirara lejanamente, a la hora de forjar su estilo, en Walter Scott y en los cuentos fantásticos de Hoffmann”
“Balzac es, históricamente,  el primer autor al que se le ocurre crear un universo literario con personajes que se van repitiendo a lo largo de varios libros distintos”
“Y sienta con ello un precedente que luego otros imitarán”
“¿Qué otros?”
“Pues, por ejemplo, Zola o Faulkner”

Un escritor a tiempo completo
“Me he fijado en que se necesitan muchísimas notas al pie para seguir las referencias de las cuales el libro está lleno”
“¿Y no os parece que podía haber acortado un poco la narración?”
“Era el típico escritor sin plan. Escribe extensísimo”
“Es algo muy típico de la época el escribir unos libros muy voluminosos, porque se pagaba en función de lo escrito”
“Y aun así,  Balzac estaba con frecuencia endeudado, parece que le costaba mucho llegar a final de mes”
“Es que el autor quería vivir como un burgués y contraía muchas deudas. Estaba obsesionado con el dinero y eso también se nota en sus libros, habla mucho del coste de la vida y entra al detalle de los precios de las cosas más nimias”
“En parte fue para pagar sus deudas que escribió tantos libros, tiene una producción literaria muy extensa, escribió un total de 87  novelas incluidas en “la comedia humana” y 7 no incluidas en ese ciclo”
“¡Qué barbaridad!”
“Y trabajaba hasta 14 horas diarias. Murió en 1850, parece que de agotamiento  nervioso. Se inmoló a sí mismo de tanto escribir”

Personajes muy reales
“Fue un personaje”
“Y un gran creador de personajes. Naipaul decía de Balzac que “nadie ha escrito nunca como él”
“¿Pero no os parece que abusa de estereotipos?”
“Yo creo que no, uno de sus puntos fuertes es saber fabricar personajes absolutamente creíbles, personajes que, al leer, te dices ‘esta persona tiene que haber existido’. Sus  personajes son totalmente coherentes con el universo literario creado”
“¿Pero no sería Smucke un ejemplo de estereotipo?”
“Bueno, es sobre todo un personaje caricaturesco que sirve para aligerar un poco el dramatismo de la trama”
“Y también sirve para describir el contraste entre la Alemania y la Francia del siglo XIX”
“En términos parecidos a la contraposición que hacía Voltaire en Cándido, que leímos hace poco”
“Pero esta vez la descripción no es teórica, es literaria, un personaje encarna esa Alemania que hoy resulta difícil de creer”
“Sí, Smucke es muy naif. Hoy en día, después de la II Guerra Mundial, sería inimaginable que se describiera así al pueblo alemán”
“Otro detalle muy naif es cómo describe lo sobrenatural. Fijaos si le da crédito que no describe al final lo que le pasa a la señora Cibot. Total, ¡como la vidente ya se lo había dicho!”

lunes, 24 de octubre de 2016

Sobre el 18 de octubre: Lo inevitable

Aunque no fuera unánime, la novela del mes despertó de nuevo un gran entusiasmo entre los novelantes. Cómo disfrutamos de La teranyina, de Jaume Cabré. “Es que es muy buena”, “es que es muy bueno” fueron las frases más oídas de la sesión.

Un título acertado
“El título es un acierto. No sólo narra una trama muy bien urdida, toda la obra está pensada para atrapar al lector dentro del suspense”
“Sí, sería lo que los ingleses llaman un thriller. Un thriller muy bien hecho además”
“A mí lo que me gusta es que está muy bien ambientada, históricamente hablando”
“De eso quería hablar. Es un momento histórico muy interesante, un momento de desavenencia entre Cataluña y el resto de España. Está tratado de manera sutil, pero está ahí. Y eso hace que la obra tenga actualidad”
“Se refleja una situación típica de Cataluña: que se apela al sentimiento nacionalista, se usa el patriotismo como elemento movilizador, para obtener beneficio propio”
“Se retrata la postura de los catalanes profundamente disgustados por verse obligados a luchar en una guerra que no es la suya y cómo la competencia aviva el resentimiento popular contra Julià Rigau, que prefiere olvidar los sentimientos populares para lucrarse y adquirir poder”
“Mercè sería la antítesis de Julià, catalanista y tradicional, obsesionada por la pervivencia de la estirpe familiar”
“En toda la obra hay una tensión entre los catalanistas que lo son realmente y aquellos que solo usan el nacionalismo por los beneficios que puedan obtener. En todo caso lo que yo resaltaría es que la complejidad de la situación catalana está sugerida con una sutileza que se agradece”

Personajes y argumento
“Me encanta cómo usa Cabré la anticipación. Cómo te presenta hechos que luego se aclararan al desarrollarse la trama”
“En esto se parece a García Márquez o a Faulkner”
“A mí lo que me gusta es que cada personaje tiene una voz distinta”
“El prólogo está tan bien escrito… Con esa frase final lapidaria, “y con el silencio, la tranquilidad”. Pinta un héroe, que pide ver el amanecer cuando lo van a fusilar, y es una sensación que en una primera lectura se te queda y condiciona la percepción que tienes de él”
“Sí, a pesar de que se convierte en un asesino en ningún momento me pareció una mala persona, algo que no se puede decir de los que le rodean”
“Exacto, te identificas con él y su lucha y olvidas que, en definitiva, es un asesino a sueldo”
“La suya es una historia muy triste porque hasta cuando cree liberarse y se venga, en realidad está ayudando a los que se aprovechan de él”
“Hablando de anticipación, también me parece un recurso técnicamente muy logrado esa advertenc  al principio de la obra: “Costa es el peor de todos”. Al final de la obra el lector comprueba que así es efectivamente. Es un thriller, sí, pero no engaña, esto es lo que caracteriza a los grandes narradores”
“Otro personaje que está muy bien tratado es el de Francesc Rigau, es magistral abrir la novela con su funeral, presentarlo en su entierro para luego ir definiéndolo a través del retrato cruzado que hacen el resto de personajes”
“Sí, se le pinta como un héroe, un líder, una bella persona. Sin embargo, es otro personaje de moral cuestionable. Para tener controlado a su hermano, traiciona a su propia familia al dar  información confidencial sobre él a Enric Turmeda”
“Un personaje bastante rastrero”
“Y no olvidemos a Mercè Rigau, la hermana que ha idealizado a Francesc e intenta controlar a Julià a través de todos los recursos a su alcance. Cómo está caracterizada Mercè... esa esmeralda en el pecho…”
“¿Podría argumentarse que en el libro se dibuja una dicotomía entre personas de clase alta - mala gente- y personas de clase baja -buena gente-?”
“Yo creo que los personajes de clase baja también están corrompidos, lo que pasa es que como sufren una situación de opresión tiendes a sentir simpatía por ellos”
“Pues yo creo que no te lo cuenta y que es deliberado. El enfoque es maniqueo, claro que sí, es uno de los mayores atractivos del libro”

Los libros de Feixes
“También sería interesante que comentásemos que este libro es el primero de una trilogía ambientada en el pueblo de Feixes y donde los diferentes integrantes de la familia Rigau van apareciendo”
“Qué sorpresa me llevé al ver cómo siguen los Rigau en Fra Junoy, es que no tiene nada que ver con lo que me había imaginado que sería el futuro de la familia. ¡Se retrata de una manera totalmente distinta a Juliá Rigau!”
“A mí lo que me llama la atención es que según parece se escribieron los tres libros de manera poco menos que simultánea; se publicaron todos entre 1983 y 1984”
“Y La teranyina en concreto fue llevada a la televisión en forma de serie”
“Conforme vas leyendo te imaginas las escenas, cómo se nota que es guionista, con ese plano final de la escalinata donde se encuentran Mercè, su sobrina y Joaquín Costa. Yo me imaginé una película que no se corresponde en nada con lo que sigue en Fra Junoy
“Es una gran novela, pero no vamos a negar que es folletinesca, está muy bien contada, pero si te paras a pensar es difícil de creer lo que cuenta”
“Al contrario. Yo diría que es muy creíble”
“En todo caso eso daría tema para otro debate”
“Pues cuando quieras lo empezamos”

lunes, 29 de agosto de 2011

Sobre el 12 de julio: William Faulkner


Asustados como estábamos por la fama de difícil de Faulkner, llegamos a la sesión dedicada a El ruido y la furia, con el libro leído, opiniones coincidentes y la satisfacción de haber entendido “algo”.

Una novela muy faulkneriana
“Es una novela muy faulkneriana, reúne todas sus obsesiones, pero no habría empezado por esta, Luz de agosto es más fácil, es la más convencional”
“Es difícil entender lo que pasa, parece imposible conocer la verdad”
“La clave es no obsesionarse por entender”
“Es un novelista excepcional pero no da facilidades al lector”
“Se nota que es un poeta frustrado”
Descriptor de estados alterados
“El inicio de la secuencia de Quentin, la descripción de sus acciones, es de gran belleza”
“Pero es la más difícil”
“La de Benjy parece difícil al principio, pero a base de releer se acaba entendiendo, los esclavos que lo van cuidando sirven de referencia”
“En esa secuencia me parece magistral el modo de hilar los distintos periodos temporales”
“Lo que queda claro es que es un gran descriptor de estados alterados”
“El personaje que más me ha gustado es Caddy”
“Para mí es la protagonista, aunque no tenga secuencia propia, sólo sabemos de ella por las referencias de los demás personajes, es una protagonista que apenas sale”
Cruce entre Joyce y Balzac
“Tiene fijación por Shakespeare”
“Fue un autor de gran cultura, aunque se hacía el palurdo. Su modelo es Balzac, la novela decimonónica, que deconstruye. Es un cruce entre Joyce y Balzac”
“El autor que más se le acerca en la actualidad es Thomas Pynchon, Philip Roth es más clásico. Pero a Pinchot no lo recomiendo, es muy duro, Faulkner también, pero al menos es más corto”

miércoles, 6 de julio de 2011

12 de julio: Historias del sur


“The way to dusty death. Out, out, brief candle! / Life's but a walking shadow, a poor player / That struts and frets his hour upon the stage / And then is heard no more: it is a tale / old by an idiot, full of sound and fury, / Signifying nothing” (“El camino a la muerte polvorienta. ¡Muere, muere vela fugaz! / La vida no es más que una sombra andante jugador deficiente / Que apuntala y realza su hora en el escenario / Y después ya no se escucha más. Es un cuento / Relatado por un idiota, lleno de ruido y furia, / Sin ningún significado”).

En un soliloquio del Macbeth de Shakespeare se encuentra la explicación al título de la novela que comentamos este mes, El ruido y la furia. Precedida por su fama de difícil y hasta ininteligible en sus dos primeros capítulos (un novelante nos recomendó, antes de empezarla, leer la sinopsis en la Wikipedia), la cuarta novela de William Faulkner conjuga experimentación técnica (múltiples narradores, saltos temporales, libre fluir de la conciencia...) y la obsesión del autor por retratar el “sur profundo”: narra la decadencia de un viejo linaje, la familia Compson, en los albores del crac del 29. En el párrafo que ofrecemos, oímos la voz de Benjy,el primero de los narradores, el niño hombre, que, al anochecer, queda al cuidado de su amada hermana Caddy:

La habitación se volvió negra, excepto la puerta. Luego la puerta se volvió negra. Caddy dijo, “Calla, Maury”, poniendo su mano encima de mí. Así que me quedé callado. Nos oíamos a nosotros mismos.

Oíamos la oscuridad.

Se marchó, y Padre nos miraba. Miró a Quentin y a Jason, luego vino y besó a Caddy y puso su mano sobre mi cabeza.

“Es que Madre está muy enferma”. dijo Caddy. “No”. dijo Padre. “Vas a cuidar bien de Maury”.

“Sí”. dijo Caddy.

Padre fue a la puerta y volvió a mirarnos. Luego regresó la oscuridad y él permaneció en la puerta, negro, y luego la puerta volvió a ponerse negra. Caddy me abrazó y yo nos oía a nosotros, y a la oscuridad, y a algo que se podía oler. Y después, vi las ventanas, donde los árboles susurraban. Después la oscuridad comenzó a moverse con formas suaves y brillantes, como pasa siempre, incluso cuando Caddy dice que he estado durmiendo.

William Faulkner, El ruido y la furia

Más sobre Faulkner en:

  • William Faulkner on the Web. Esta página dedicada al autor, que incluye un anecdotario, aparte de la consabida nota biográfica y estudios, se abre con un Welcome to Yoknapatawpha County, la región inventada por Faulkner en la que transcurren varias de sus novelas.

martes, 16 de febrero de 2010

Sobre el 9 de febrero: Zadie Smith


Dientes blancos, de Zadie Smith, en la balanza: “No profundiza”, “No me lo creo”, “Los personajes están poco elaborados”, “No me resulta creíble”. Cuánto rigor se gastan los novelantes al juzgar a una escritora multipremiada, la gran esperanza de la literatura anglosajona, ¿no? Más pesas en este platillo: “Escribe fuegos artificiales y eso despista de los aspectos esenciales, hay mucho humo”, “Está bien que mezcle comedia y drama, pero el comienzo no me gusta, no me parece que refleje la mentalidad de un suicida, yo creo que se mete en un berenjenal”.
¿Y en el otro platillo?: “Escribe extremadamente bien, tiene una facilidad increíble”, “Es ingeniosa, es ocurrente”, “Hace piruetas argumentales muy bien”. En un foro tan severo, cuántas veces se han escuchado halagos como ésos. No hace falta revisar las entradas: muy pocas, quizá ninguna. Y pocas veces un escritor ha dividido tanto a los novelantes. No es la primera vez que se anima la discusión, no faltaba más, esto es un club de lectura. Pero esta vez el debate no surgió entre novelantes, sino en cada uno de ellos: todos de acuerdo en todo, incluso en no saber qué pensar, balanceando, cada uno de ellos alternando reproche y halago.
“No basta con escribir bien, hay que tener cosas que contar”, “Tener algo que decir es lo realmente difícil”. ¿La juventud de la autora como disculpa? “Como se nota que no ha tenido dificultades en la vida, que no sufrido dramas, no sabe reflejar la amargura porque no la ha sufrido”. Sin embargo, “cuando escribió Los Buddenbrook, Thomas Mann también tenía 25 años, y es la memoria de un adolescente cargado de vivencias”
A pesar de errores apuntados, “en un tanque, los soldados no se pueden estar mirando unos a otros, no hay sitio”, fue reconocida su habilidad para sortear los agujeros de la experiencia, “ambientando los capítulos dedicados a la guerra fuera de la conflagración armada”. Y su osadía: “El final está bien trabajado, arriesga mucho y constantemente parece a punto de caer en el abismo, pero no cae”. Y los hallazgos de la novela: “El retrato de los Chalfen es uno de los hallazgos del libro y el otro es recuperar a Dickens”. “Pues no lo cita como influencia, ella se reconoce deudora de Forster, pero es verdad que no encontré semejanzas de estilo con él”. “Porque su influencia es otra, seguro que se ha leído a Dickens enterito”.
Y así, Zadie Smith “sacó a la literatura inglesa de la muerte en que había caído con escritores como Forster o Woolf, la sacó del exceso de introspección, su novela es una reivindicación de un tipo de literatura que había muerto; de todos los atrevimientos de esta escritora, me parece el mejor”, porque “con ella la literatura volvió a la calle, pero de un modo amable, hay escritores de su generación que son más punzantes y es más fácil que vendiera por ser más amable, ella no acusa”.
Quizá ayudara a las ventas el circo mediático que se montó alrededor de su primera novela (“los derechos de edición fueron subastados con gran revuelo cuando todavía no estaba escrita”) y los premios literarios, “con el peso que tienen en Inglaterra”, seguramente también. Pero después de aquel bombazo, ¿qué? “Hay carreras literarias ideales, como Faulkner o Bellow, cuyos primeros escritos apenas leyó nadie. En cambio, Zadie Smith empezó en la luna” y “la presión, la ha bloqueado, ella misma lo ha reconocido”. “Está bien que haga confesiones sobre su labor de escritora”, “aunque no sean de gran profundidad”. “Ya puede escribir artículos, ya, con tres libros en diez años, algo tiene que escribir”. ¿Usar seudónimo? “No lo creo, mucho ego aquí, demasiado para usar seudónimo”. ¿Mucho ego? No parece que Zadie Smith nos esté haciendo caso (“Menos saraos y más escribir”) y se haya centrado en “encontrar su voz”: su último proyecto, una recopilación de relatos de revelaciones literarias como ella, El libro de los otros. ¿Y el tuyo, cuándo?

Todavía más sobre Zadie Smith
  • "Nombres propios", por Pablo Martínez Zarracina, en El norte de Castilla. Crítica de la recopilación de relatos coordinada por Zadie Smith, que Salamandra acaba de publicar aquí.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Sobre el 9 de diciembre: Cesare Pavese


Pareció que los referentes volvían a ser estrellas de esta sesión por encima de su protagonista: “Por los ambientes que retrata, Pavese me recuerda a Faulkner, por su filosofía respecto a la escritura, que no por el estilo, a Hemingway.” No paró aquí la cosa, salió otro: “Faulkner era más rebuscado, Pavese es más lineal, en él no hay tanto artificio, pero su sencillez es engañosa, tras la apariencia popular de sus temas, la simplicidad está muy trabajada. La estructura narrativa, plana, minimalista, me recuerda a Chéjov.”
Sin embargo, muy pronto el italiano impuso su recia personalidad también entre los novelantes. “Pavese es muy difícil de imitar porque habría que imitar al hombre, a la personalidad. Su desolación es inimitable. Es uno de esos escritores de los que salen pocos cada siglo. Su lenguaje es muy sensual, de trazo fuerte y muy poético, y por eso es complicado traducirlo. Él mismo tradujo a los escritores más difíciles de la lengua inglesa, Melville, Dos Passos, Faulkner…”
¿Y su novela De tu tierra, de la que hablábamos? “Se me ha hecho muy larga, es muy densa, he tenido que leerla por etapas”. “El estilo del libro es muy bronco, he tenido la sensación de que no quería llegar a mí como lector”. Debe de ser que Pavese “no recurre a los típicos trucos para enganchar, a personajes con los que identificarse, a anticipaciones”. Ey, “de hecho, sí que acude a la anticipación, al final de la novela, justo antes de que Talino asesine a Gisella, hay una anticipación, un par de párrafos antes, que resulta muy sorprendente, porque no ha acudido a ese recurso en ningún momento, ¿y qué falta hace entonces, cuando ya te tiene pillado?”. Desde luego, “no es buen narrador, no hace bien las anticipaciones, es verdad, pero es que no le interesa”.
¿Y Berto? “El protagonista de la novela, qué personaje más desagradable, se percata de todo lo que se cuece a su alrededor pero se deja llevar y también manejar” Y no sabe evitar que la tragedia se desencadene. Y así, “el sordo duelo de astucias”, como definió Pavese su novela, se resuelve de la peor manera “y te das cuenta, al final, de que estás leyendo otra crónica de una muerte anunciada”, pero sin sentimentalismos esta vez, para qué, “total, sólo es una mujer”. Muy duro, tan duro que se planteó la pregunta de si a Berto se le puede identificar con Pavese: “Considerando que se suicidó, cabe suponer que sí.” Y, sin embargo, “la sorpresa fue que se suicidara”, al menos por lo que respecta a la gloria literaria, la ganó en vida, se trató de un escritor muy popular en su tiempo, muy influyente, y en el momento de su muerte, era firme candidato al Nobel. “Seguramente no lo logró por su militancia comunista”.
De Pavese, pasamos a nobeles que sí llegaron a ser, a la contra o a favor del gobierno de turno, nacional o mundial: Sholojov, Naipaul, Solyenitzin, Coetzee… pero eso es otra historia, ¿quizá otro cartel?