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lunes, 19 de diciembre de 2016

Sobre el 13 de diciembre: Juego de máscaras

Este mes una hermosa novela llena de matices escrita por un escritor de origen japonés pero también inglés hasta la médula (ventajas/inconvenientes de haber emigrado cuando niño): Lo que queda del día, de Kazuo Ishiguro. Un libro que fue internacionalmente famoso gracias a la adaptación que hizo para el cine James Ivory. Con estas interesantes coordenadas en el punto de partida dio comienzo la tertulia de este mes.

Buena película, mejor libro
“Es triste pero hermosa”
“Tiene una perspectiva muy distinta de la película. Debo reconocer que la primera vez que lo leí aún tenía fresca la película y eso hizo que pasara por alto muchos detalles. Esta segunda vez lo he disfrutado más”
“Yo creo que es imposible llevar un buen libro al cine. Se pierde muchísimo en el camino. Y que conste que esta idea no es mía, sino de Alfred Hitchcock”
“Es curioso el estilo literario con el cual está escrito el libro. Con esa narración en primera persona llena de circunloquios”
“Es una manera más de definir al personaje principal y narrador”

Inglés universal
“Es un libro muy británico”
“Cierto, pero yo creo que el hecho de que el escritor haya nacido en Japón y tenga padres japoneses también hace muy especial la historia. El proganista, Stevens, parece un samurái”
“Qué va, es un perfecto mayordomo inglés”
“Pues todo lo que explica sobre la dignidad, por ejemplo, puede aplicarse sin merma al concepto del ‘on’ que Ruth Benedict traduce como honor en su libro El crisantemo y la espada
“Otra vez volvemos a Ruth Benedict”
“Es que es mi principal fuente de información sobre la cultura japonesa”
“Pues yo sigo insistiendo en que es un libro muy inglés, británico. En todo: en el orgullo con el que se habla de todo lo inglés, por ejemplo. También, en la perspectiva tan particular que el autor adopta”
“Además yo creo que describe algo realmente típico de allí porque, si no, los lectores no lo reconocerían como tal. Les parecería un universo extraño”
“Aun reconociendo ese argumento, yo creo que el hecho de que el autor sea japonés le da una perspectiva muy particular”
“Lo que pasa es que Ishiguro describe situaciones que pueden ser universales, no son contextos privativos de las culturas inglesa y japonesa”
“En todo caso si hay algo en lo que Inglaterra y Japón se parecen es, diría yo, en que ambas sociedades son muy cerradas sobre sí mismas, que se construyen sus propios códigos morales y son refractarias al cambio. La sumisión sin sentido que se describe en el libro es propia del ejército prusiano”

El último mayordomo victoriano
“Se describen situaciones muy kafkianas. Parece que lo importante sea quedar bien, socialmente hablando, y, para conseguirlo, los personajes llegan a disminuir incluso su humanidad”
“Es terrible cuando el protagonista ve que se está muriendo su padre y a pesar de eso sólo es capaz de pensar en que tiene que servir y actuar como corresponde a un buen mayordomo”
“Vive en un ejercicio de contención constante”
“De self-restraint
 “Es una actitud que aprendió de su padre que, obligado a servir a alguien que es posiblemente responsable de la muerte de uno de sus hijos, lo hace tan perfectamente que el otro no sólo no nota nada sino que queda muy satisfecho”
“Ishiguro y Kawawata son escritores que reflejan situaciones de decadencia, del fin de una manera de entender el mundo”
“El drama de este mayordomo es que adopta acríticamente una perspectiva de sumisión absoluta”
“Me parece significativa la importancia que Stevens da a que nadie entre en su cuarto porque, como explica, es allí donde puede dejar a un lado su máscara”
“También es muy significativo que el protagonista niegue a su antiguo amo después de haberle sido leal durante décadas”
“Pero es también un personaje muy tierno: intenta desempeñar su papel en el mundo lo mejor posible y no se da cuenta de sus propios sentimientos y contradicciones. No reconoce, por ejemplo, la profundidad de sus sentimientos hacia Miss Kenton”
“No está acostumbrado a situaciones de igualdad, siempre se comporta con sumisión”
“Y solo se atreve a ser el mismo en presencia de otros criados de su categoría. Y cada vez está más solo”
“Sí, está solo. Es un hijo de la era victoriana y renuncia por su propia decisión a unir su vida con una mujer. Representa el fin de una era en todos los sentidos. Cuando habla con otra gente se nota perfectamente el contraste entre su inglés de Oxford y el modo de hablar de los otros, más campechano”
“Y al final hemos hablado poco del amor entre Stevens y Miss Kenton”
“Bueno, así dejamos algo por desvelar”

viernes, 25 de noviembre de 2016

Sobre el 8 de noviembre: Japón en el tablero

En las dos últimas lecturas del año encontramos a dos japoneses, Kawabata en el comentario de noviembre e Ishiguro en diciembre. El maestro de go de Kawabata gustó, aunque los tertulianos esperaban otra cosa. No se puede considerar ficción pura, donde el autor puede reformular a su gusto el universo de los personajes, pero tampoco es periodismo stricto sensu. ¿Qué es entonces? Vamos con el análisis de la obra.

Reflexiones sobre el honor
“Yo había leído La casa de las bellas durmientes y me ha parecido que el autor se recrea en temas parecidos, sobre todo en la vejez y la decadencia”
“Hay un tercer tema que es predominante. En todo el libro hay una especie de sobreentendido sobre lo que es el honor. Los actos y actitudes del maestro o de Otake, su oponente, son un ejemplo práctico de cómo entienden los japoneses el honor”
“A mí ese trasfondo se me escapa un poco”
“Yo te recomendaría que leyeras El crisantemo y la espada, de Ruth Benedict, que es una antropóloga que analizó la cultura japonesa. Recuerdo que ya hablamos de ella a propósito del libro de Mishima que comentamos también aquí”
“En la obra se refleja un cambio inevitable, que está representado por la decadencia del maestro”
“Realmente en el libro se explica como el maestro se adapta mal a los cambios, cómo está acostumbrado a ciertos privilegios…”
“Y Otake, más joven, se adapta mejor”
“El personaje principal es, de lejos, el maestro. Otake está apenas esbozado”

Prosa minimalista
“Las descripciones de elementos como plantas, árboles y flores son pequeños oasis en medio de un texto un poco árido porque todo transcurre entre cuatro paredes. Son, literalmente, ventanas”
“Es una prosa muy contenida, muy reflexiva”
“Pero con descripciones preciosistas”
“Estoy de acuerdo. Por otro lado, es evidente que el autor se aleja voluntariamente del lirismo”
“Su prosa es de una gran delicadeza y de mucha calidad”
“En La casa de las bellas durmientes, el equivalente de esas descripciones de detalles de naturaleza son las descripciones de detalles de la anatomía de las mujeres dormidas. Estas descripciones son un alivio frente a los ambientes opresivos de estos relatos tan amargos”
“Bueno, hay algunos momentos divertidos, como cuando habla del caso de un americano que juega al go sin esforzarse y a quien no le importa perder, y de lo mucho que le sorprende esa actitud”
“A mí me cuesta entender estas novelas, me quedo fuera. Vargas Llosa decía en el prólogo de la edición que leí de Las bellas durmientes que se nos escapan muchas cosas cuando leemos novelas japonesas. Ponía como ejemplo una, no recuerdo cuál, que acaba con una mujer cocinando un pescado. Después de tanto sufrir, ¿acaba así la historia? Ese final lo dejó desconcertado hasta que se enteró de que el pez que cocinaba es venenoso. Esa mujer se estaba suicidando”

El Go: juego y alegoría
“Hablando de supuestos implícitos. Yo creo que el autor hace una analogía entre el go y un combate bélico”
“Esto último tendría bastante sentido. El torneo de go que describe se desarrollaba simultáneamente a la guerra de Japón con China que desembocaría en la Segunda Guerra Mundial”
“Hay un capítulo muy hermoso en el cual Kawabata tiene que mediar entre el maestro y Otake para que la partida continúe. Allí se ve como ambos contendientes rivalizan en dignidad. Al menos así me pareció que lo reflejaba el autor. El mensaje implícito es que debemos preservar la dignidad como un tesoro”
“El reconocimiento de los méritos del contrincante es también una parte muy importante de la dignidad: un ejemplo se encuentra en los capítulos finales del libro, cuando el maestro reconoce la maestría de Otake en su jugada clave”
“Yo creo que el maestro podría ser una personificación de los valores del Japón tradicional”
“Entonces pudiera ser que Otake representara al Nuevo Japón, el gobierno fascista que metió al país en la guerra. No olvidemos que otro jugador dice de Otake que su juego tiene energía oscura”
“Y sin embargo la guerra ni siquiera se cita en el libro”
“Para mí es una alegoría clara”