martes, 4 de mayo de 2010

11 de mayo: Paranoia ácida


“Despierto, sabes que los sueños existen. En un sueño, crees que el sueño es la realidad. En un sueño, no tienes conciencia del mundo despierto. Lo mismo ocurre con Vurt. En el mundo real sabemos que Vurt existe. Dentro de Vurt pensamos que Vurt es la realidad”, dice el Gato Cazador, nuestro guía, y el del protagonista, por esta novela plagada de términos chocantes (jamacocos, roboperros, polisombras…) y que se adscribe en un género desconocido para los no aficionados a la ciencia ficción: el cyberpunk.
Blade Runner, La naranja mecánica y El Neuromante, aunque también Alicia en el país de las maravillas, son los referentes citados en la contra de la edición española de Vurt, el debut del músico, pintor y autor teatral Jeff Noon, premiado con el Arthur C. Clarke y que en España fue publicado por Mondadori, extraño hogar para una novela del género.
Salpicado de los extraños términos nacidos del proceso de hibridación nominal emprendido por el autor, el fragmento que os ofrecemos podría haber sido un fin de fiesta cualquiera en una jornada cualquiera de Manicured noise, la banda de Manchester de la que Noon fue guitarrista:
El portero del Slithy Tove era un gordo conejo blanco. Tenía una cabeza moteada de manchas sangrientas que surgía de su cuello de piel manchado de cerveza y un enorme reloj en sus enormes guantes blancos. La aguja grande señalaba las doce y la aguja pequeña las tres. Es decir, las tres de la madrugada de una noche que acababa de empezar.
Dos putas de la puerta intentaban abrirse camino hacia dentro sin llevar el símbolo codificado. El conejo les estaba poniendo problemas. Yo hice brillar mi pase codificado laminado con acceso a todas las áreas después de la gran fiesta, que tenía la forma de un cachorrito muy mono cortado con un bebé humano, moteado con pelaje; encima una foto de Dingo Tush, desnudo excepto en su autógrafo (autorizado). En el borde del pase decía Dingo Tush. Ladrando por la gira británica. Presentado por Das Uberdog Enterprises.
El gorila conejo examinó mi pase y me miró a los ojos. Era una mirada dura.
—Yo era el dj de Dingo esta noche, colega —le dije. Enseguida se quedó encantado y me dejó pasar.
Pasé por el deslizante portal, a través del agujero en la tierra, por las estanterías de jamacocos, al fondo del corredor lleno de fans rezagados, directo hacia la muchedumbre.
Debía de haber unas quinientas personas allí dentro, en aquel espacio tan pequeño; amigos, amantes, enemigos, maridos, mujeres, primos segundos, fans, agentes, acompañantes, managers, peluqueros de pelaje canino, entierrahuesos, quitamoscas, perros brillantes y hombres revueltos, discjockeys, vídeojockeys, sensojockeys, madres, desmadres y ex amantes, batidores de récords. Todo el entorno de Dingo Tush, bailando alrededor del halo que Vurt transmitía desde los rayos del techo, y luego derramándose en el Jardín del Fetiche, bajo una lunafarola, todavía bailando.
Jeff Noon, Vurt

Más sobre Noon en:

  • Vurt Feathers. Sitio web oficioso de Jeff Noon y su novela Vurt. Incluye reseñas de otras novelas pero se centra en la primera novela del autor; el glosario de términos vurt incluye ¡más de un centenar de entradas!

  • Reseña de Vurt, por Xavier Riesco Riquelme en El archivo de Nessus. La crítica de un filólogo se detiene en la traducción del libro, centrándose en un término, robobárbaros, cuyo sentido se ha cambiado al traducir erróneamente el término goth, es decir los “siniestros” por estos lares: “Un contexto entero eliminado de un plumazo.”

  • Manifiesto cyberpunk, en Project Cyberpunk. La entrada de la Wikipedia dedicada al cyberpunk es muy completa, pero para saber algo más de este subgénero de la ciencia ficción, conocido por su enfoque en la "alta tecnología y bajo nivel de vida”, recomendamos leer la traducción al castellano del Manifiesto Cyberpunk.

  • Ciberpunk. Uno de los grupos españoles que se autodenomina cyberpunk aparece en Berlín en 1989. Este es el blog museo (curioso término blogmuseo, a Noon le encantaría) del grupo ciberpunk español (1989-2006). Permite descargar, entre otros, el documento Identidad, sobre los orígenes del movimiento.

jueves, 15 de abril de 2010

Sobre el 13 de abril: Kureishi


El novelante que siempre abre fuego, abrió fuego; el novelante que plantea los grandes temas del libro, los planteó (y se trajo una presentación con referencias visuales de la novela); el novelante que a veces lee los libros, esta vez, sí lo leyó; el novelante que suele llegar tarde, volvió a llegar tarde, pero llegó; las novelantes que apuntan, apuntaron lo que pudieron entre comentario y comentario, y así llega aquí el resumen de la jornada dedicada a Kureishi. El buda de los suburbios en siete temas:

Abriendo fuego
“Me ha gustado mucho, me ha sorprendido que el principio sea muy humorístico y luego se vuelva serio, y no sabes cómo lo ha hecho. Además, me parece que refleja la cultura inglesa e hindú de manera muy equilibrada.”
“A mí me gusta sobre todo lo que tiene que ver con el padre, la parte más cómica”.
La fuerza del deseo
“Una de las temáticas de la novela es la fuerza del deseo, cómo nos coge por el cuello y nos arrastra más allá de nosotros mismos incluso a la autodestrucción.”
“Es un tema que aflora en los 70 y tiene un antecedente literario en Rimbaud. Rimbaud está detrás de la novela, su ideal del desorden de los sentidos. De hecho, se le menciona varias veces.”
Karim
“Me ha sorprendido el retrato de Karim. Esta novela me parece un modo privilegiado de penetrar en la mente de un adolescente.”
“Karim es sobre todo un ejemplo de adaptación al habitat. Heredero de una tradición que no es la suya, despojado de toda cultura, tiene a su alcance una serie de elementos inconexos, sin identidad, desarbolado.”
“La novela empieza mostrando un problema de identidad y a la vez de autoafirmación, cuando Karim se presenta “soy un inglés de pies a cabeza, casi.”
“Además del problema racial, está el de identidad sexual. Él es ambiguo y vive en una época ambigua, en realidad demuestra una gran capacidad para adaptarse.”
“A mí me chirría que no encuentro drama en eso, ninguno de los bisexuales que he conocido muestra la seguridad de este personaje”
Conflicto moral
“También se plantea en la novela un conflicto moral cuando Karim describe el amor entre su padre y Eva como “un animado egoísmo a dos” y se pregunta cómo es posible que el amor provoque daño.”
“Aquí sí veo drama, esto sí que me lo creo.”
Intimidad
“Me ha incomodado la exhibición de intimidad, en ciertos momentos he sentido vergüenza ajena.”
“Es cierto, resulta muy impúdico, yo también he sentido vergüenza en ocasiones.”
“Pero no profundiza en la intimidad que muestra.”
“Porque se limita a ser un cotilla.”
Londres
“Retrata bien los ambientes. La novela tiene una banda sonora, la música hace ser a los personajes como son. Hay referencias a canciones de los Doors, Bob Dylan… que te llevan a situarte en aquel momento.”
“El propio Kureishi ironizó diciendo que era una novela histórica.”
“¿Pero es una crónica social real o son los 70 que todos hemos mitificado?”
“Es cierto, porque lo que realmente está descrito es el punk. Describe el nacimiento del punk con la escena del concierto, que es muy detallada.”
Valor literario
“Es una crónica social entretenida, pero literariamente no está lograda. Es un libro que ya sabía escrito muchas veces, una novela de formación, del estilo de Servidumbre humana, de Somerset Maugham. No ves una sensibilidad especial, no ves caminos nuevos, no ves creatividad.”
“Le estás pidiendo a este libro que sea lo que no es, no hay que pedirle más de lo que da.”
“Es una novela amable, que a mí no me atrae en lo que debería.”
“Al menos no tienes que esforzarte en leerla.”
“Sí, es un buen libro, teniendo en cuenta lo que se proponía el autor.”
“Pero, desde luego, no volvería a leérmelo.”

martes, 6 de abril de 2010

13 de abril: Rellamada


“Sácame de tus novelas”, le pidió Yasmin Kureishi a su hermano tras la publicación de Algo que contarte. Llueve sobre mojado: “Hanif dice que es una novela, pero nadie va a verla como simple ficción”, declaró su ex mujer cuando se publicó Intimidad. La novelante más fanática de Hanif Kureishi recordó las semejanzas entre vida y obra del autor en la sesión que le dedicamos en la tertulia literaria del Idea. Si nos fiamos de los medios, quien propició la reaparición de las críticas familiares en esta ocasión fue el propio escritor, que declaró que siempre puede confiar en su hermana para que envíe alguna carta acusatoria a la prensa.

La hermanísima tiene menos motivos para quejarse que nunca, pues en la última novela de Kureishi publicada en España, la protagonista es Londres, lo mismo que en su debut: corría el año 1990 cuando se publicaba El buda de los suburbios, que comentaremos en la próxima sesión de Novelantes. Su autor no era ningún desconocido, había firmado los guiones de dos reputadísimas películas de Stephen Frears, Mi hermosa lavandería y Sammy y Rose se lo montan. Con El buda de los suburbios ganó el Whitbread a la mejor obra novel y el lugar que aún ocupa en el firmamento literario.

Hemos encontrado pocos documentos en castellano referentes a la novela. Abundan los vídeos, la mayoría correspondientes a la miniserie que emitió la BBC, con banda sonora de David Bowie, tres años después de la publicación de la novela. Entre todos los vídeos destacamos una pequeña joya que sustituye al habitual fragmento. El propio Kureishi nos lee El buda de los suburbios, con él os dejamos:



Más sobre Kureishi en:

  • The Buddha of Suburbia Project. Completísimo sitio web con un montón de recursos sobre la novela y su autor.
  • Buddha of suburbia, de David Bowie, en Youtube. Vídeo del tema creado por David Bowie, incorpora imágenes de la serie.
  • Sitio web oficial de Hanif Kureishi. Ni completo ni actualizado, incluye relatos, algunas fotos y también noticias (algunas de hace unos añitos).
  • Kureishi en Barcelona, en Midnightallday. El blog así llamado por una colección de relatos de Kureishi tenía que recoger la crónica de su última visita a Barcelona.

jueves, 11 de marzo de 2010

Sobre el 9 de marzo: Elias Canetti


Comenzamos con la pregunta de siempre, aunque la respuesta ya la sabíamos, pues quien propuso La lengua salvada se declaró desde el principio un ferviente admirador de Canetti. Y lo demostró con creces, lo abrasamos a preguntas y no lo pillamos en ningún renuncio:

¿Por qué Canetti?
Comencé a leerlo en los 80, por recomendación de otro escritor, Miguel Morey, que me dijo: “Si quieres conocer a un pensador de quien extraer valor filosófico y actual, lee a Canetti”. Empecé con Masa y poder, que de vez en cuando voy releyendo, algunos capítulos los he leído unas 20 veces. Encuentro que tienen una fuerza actual.
Me gusta porque toca los temas como escritor antes que otra cosa, pero está interesado en escribir algo que vaya más allá de la literatura. Yo lo emparento con Spinoza en el sentido de que está interesado en el efecto de unos cuerpos sobre otros; a Canetti le interesa el efecto de la lengua, la palabra. Para él, el mundo se acaba y de los escritores depende que no sea así, ése es su nivel de responsabilidad como escritor, un especial compromiso con la palabra.
¿Cuál es el sentido de Masa y poder?
Estudiar los mecanismos de formación de la masa y denunciar los efectos destructivos del poder.
Recuerdo que traza un contraste entre individuo y masa, considerando a Stendhal como máximo ejemplo de individuo. ¿Lo consideras un escritor filosófico?
No, es un escritor sabio, en el sentido en que lo eran los presocráticos, en un sentido poco libresco, cuando la tradición filosófica no había creado métodos de aproximarse a la realidad, por lo que se enfrentaba a ésta de manera ingenua, sin armas.
Entonces ¿estaría cerca de Bertolt Brecht?
No, no, en absoluto, son antagonistas. Aunque le reconoce gran valor a su obra poética, no le gustaba nada como dramaturgo.
Se les podría emparentar por su crítica a la sociedad.
Pero su cinismo y amoralidad lo separan de Canetti. La gente está muy equivocada con Brecht, para él sólo tenía sentido escribir si ganaba dinero con ello.
¿De qué vivía Canetti?
De las traducciones. Trabajaba como traductor cinco horas al día, era un trabajo que se tomaba muy en serio. En su vida, su único delirio fueron los libros. El se sentía constituido por los grandes personajes literarios. Se ve en La lengua salvada cómo leyó desde niño las grandes obras de la literatura animado primero por su padre y luego por su madre.
Eso, ¿hablamos del libro?
Lo que más destaca es la relación con la madre, con todos sus matices, en el sentido de “amplitud”, un concepto muy importante para Canetti, la forma en que van aprendiendo el uno del otro.
En el libro, cuando lo veo centrado es en Zúrich.
Zúrich es muy importante para él. De hecho, vivió en muchos lugares pero está enterrado en Zúrich, al lado de James Joyce, con quien, por cierto, no se llevaba muy bien.
Parece no haberse llevado bien con nadie.
No, no es así, admiró a muchos escritores, como Kafka, y tuvo grandes amigos como Hermann Broch o Isaak Bábel, de quien amaba su pasión por aprender, por desprenderse de todo conocimiento para llegar a conocer al otro. Bábel fue una escuela para Canetti, ambos se reunían para comer, pedían una sopa y se dedicaban a observar a la gente.
¿Consideras a Canetti elitista?
No me lo parece por la vida que llevó, por sus relaciones con la gente sencilla.
Sin embargo, no describe la masa con simpatía, su visión es desde fuera, de entomólogo.
Pero él se dedica a estudiar la masa y, en lugar de rechazarla, se entrega a ella. Hace como el científico heroico, se inocula lo que estudia.
Por lo que cuenta en La lengua salvada, parece que lucha contra el impulso de ser elitista.
Estoy de acuerdo, Canetti tuvo una infancia cultivada y en el libro se ve cómo quiere expresar lo que sabe aunque eso lo haga odioso para los otros niños. Cuando habla de que el saber mudo acaba vengándose por ser secreto y que el saber que se comunica es inofensivo aunque pueda ofender recuerda a Spinoza en el Tratado breve.
¿Por qué escribió sólo una novela?
Lo mismo le pasó a Sánchez Ferlosio, que no quiso escribir más que dos. Auto de fe es una novela de culto, muy complicada, con un aire de pesadilla. Su arranque es muy fuerte y prometedor, sus personajes son inolvidables. Escrita en 1931, rompe con la tradición literaria alemana, es un fresco expresionista, una premonición detallada de lo que será el nazismo.
Cuando decidió escribir una autobiografía no fue para contar la historia de su vida. Él consideraba que en el siglo XX se había producido una ruptura del contrato entre la palabra y el mundo, su biografía es una apuesta por mostrar la ruptura de ese contrato.
Cuenta cosas duras, hay momentos muy emotivos, como el encuentro entre los soldados alemanes y franceses.
Pero no hay pathos. Es un acierto del estilo, es intimista pero a la vez distante.
¿Por qué se titula La lengua salvada?
La anécdota que abre el libro tiene que ver con una lengua salvada. Luego habla de la lengua que eligió para escribir, el alemán, que era la lengua prohibida, la lengua del amor, pero en la que su madre lo introdujo mediante un método atroz. Todos los tomos de su autobiografía se refieren a alguno de sus sentidos. Expresan el deseo de Canetti de reconvertir el mundo en palabra. Convertir un mundo hostil en palabras, esa fue la única utopía en la que creyó.

lunes, 1 de marzo de 2010

9 de marzo: en sefardí


La lengua salvada es el relato autobiográfico de una infancia itinerante: Canetti nació en Rustschuk (Bulgaria), un lugar donde, en un mismo día, se podían oír siete u ocho lenguas distintas, en el seno de una acomodada familia sefardí. Muy pronto, sus padres deciden irse a vivir a Inglaterra; es sólo el principio del periplo por varios países, e idiomas, que, en compañía de su madre, joven viuda, y sus hermanos, vivirá Canetti en sus primeros años. Décadas más tarde, se verá forzado a un nuevo éxodo, pero ésa es otra historia, y otro tomo de sus memorias. El que nos ocupa nació como una ofrenda. Canetti comenzó a escribirlo para ayudar a su hermano menor, gravemente enfermo, a rememorar su infancia juntos: “Desgraciadamente, no pude mostrarle las primeras líneas. Murió antes. Pero este libro le está dedicado y no existiría sin él.” Con esta conmovedora declaración se abre el prólogo de La lengua salvada en las obras completas del autor publicadas por Galaxia Gutenberg. El hermano de Canetti, sin embargo, apenas aparece en ella, es su madre la protagonista y eje sobre el que se vertebra su Historia de una vida.

Cuando por fin callaba se ponía tan seria que yo no arriesgaba ni una frase más. Se pasaba la mano por su alta frente, reinaba el silencio, yo no me atrevía casi a respirar. Mi madre no cerraba el libro, sino que lo dejaba abierto, y así se quedaba para el resto de la noche cuando nos íbamos a dormir.
No decía ninguna de las frases corrientes, como que era tarde, que hacía tiempo que yo debía estar en la cama, que al día siguiente tenía que ir al colegio; todo lo que normalmente constituía sus frases maternales quedaba borrado. Parecía natural que continuara siendo el personaje sobre el que acababa de hablar. De todos los personajes de Shakespeare, el que ella más quería era Coriolano.
No creo que entendiera entonces las obras de teatro que leíamos juntos. Sin duda me impregné de muchos aspectos de ellas, pero en mi recuerdo el único personaje era mi madre, en el fondo todo era un único drama que interpretábamos nosotros dos. Los acontecimientos y los choques más terribles, que ella no me ahorraba en absoluto, se traducían en sus palabras, que comenzaban como explicación y desembocaban en un luminoso éxtasis.

Elias Canetti, La lengua salvada

Más sobre Canetti en:

  • "Elias Canetti: vivir en la lengua”, por Tomás Albaladejo Mayordomo, en Tonos Revista electrónica de estudios filológicos. La vida de Canetti, marcada por las lenguas.
  • “Elias Canetti en pocas palabras”, por L. Fernando Moreno Claros, en El País. Reseña del cuarto tomo de las obras completas publicadas aquí por Galaxia Gutenberg, incluye una relación de los apuntes de Canetti recopilados.
  • "Canetti en Inglaterra”, por Luis Fernando Moreno Claros, en Letras libres. Reseña del publicado, póstumamente, como cuarto tomo de las memorias de Canetti, aunque el autor nunca lo concibiera como tal.
  • “Elias Canetti 1905-2005”, por José María Pérez Gay, en Al margen. El autor recuerda la entrevista que mantuvo con Canetti allá por los 70.

martes, 16 de febrero de 2010

Sobre el 9 de febrero: Zadie Smith


Dientes blancos, de Zadie Smith, en la balanza: “No profundiza”, “No me lo creo”, “Los personajes están poco elaborados”, “No me resulta creíble”. Cuánto rigor se gastan los novelantes al juzgar a una escritora multipremiada, la gran esperanza de la literatura anglosajona, ¿no? Más pesas en este platillo: “Escribe fuegos artificiales y eso despista de los aspectos esenciales, hay mucho humo”, “Está bien que mezcle comedia y drama, pero el comienzo no me gusta, no me parece que refleje la mentalidad de un suicida, yo creo que se mete en un berenjenal”.
¿Y en el otro platillo?: “Escribe extremadamente bien, tiene una facilidad increíble”, “Es ingeniosa, es ocurrente”, “Hace piruetas argumentales muy bien”. En un foro tan severo, cuántas veces se han escuchado halagos como ésos. No hace falta revisar las entradas: muy pocas, quizá ninguna. Y pocas veces un escritor ha dividido tanto a los novelantes. No es la primera vez que se anima la discusión, no faltaba más, esto es un club de lectura. Pero esta vez el debate no surgió entre novelantes, sino en cada uno de ellos: todos de acuerdo en todo, incluso en no saber qué pensar, balanceando, cada uno de ellos alternando reproche y halago.
“No basta con escribir bien, hay que tener cosas que contar”, “Tener algo que decir es lo realmente difícil”. ¿La juventud de la autora como disculpa? “Como se nota que no ha tenido dificultades en la vida, que no sufrido dramas, no sabe reflejar la amargura porque no la ha sufrido”. Sin embargo, “cuando escribió Los Buddenbrook, Thomas Mann también tenía 25 años, y es la memoria de un adolescente cargado de vivencias”
A pesar de errores apuntados, “en un tanque, los soldados no se pueden estar mirando unos a otros, no hay sitio”, fue reconocida su habilidad para sortear los agujeros de la experiencia, “ambientando los capítulos dedicados a la guerra fuera de la conflagración armada”. Y su osadía: “El final está bien trabajado, arriesga mucho y constantemente parece a punto de caer en el abismo, pero no cae”. Y los hallazgos de la novela: “El retrato de los Chalfen es uno de los hallazgos del libro y el otro es recuperar a Dickens”. “Pues no lo cita como influencia, ella se reconoce deudora de Forster, pero es verdad que no encontré semejanzas de estilo con él”. “Porque su influencia es otra, seguro que se ha leído a Dickens enterito”.
Y así, Zadie Smith “sacó a la literatura inglesa de la muerte en que había caído con escritores como Forster o Woolf, la sacó del exceso de introspección, su novela es una reivindicación de un tipo de literatura que había muerto; de todos los atrevimientos de esta escritora, me parece el mejor”, porque “con ella la literatura volvió a la calle, pero de un modo amable, hay escritores de su generación que son más punzantes y es más fácil que vendiera por ser más amable, ella no acusa”.
Quizá ayudara a las ventas el circo mediático que se montó alrededor de su primera novela (“los derechos de edición fueron subastados con gran revuelo cuando todavía no estaba escrita”) y los premios literarios, “con el peso que tienen en Inglaterra”, seguramente también. Pero después de aquel bombazo, ¿qué? “Hay carreras literarias ideales, como Faulkner o Bellow, cuyos primeros escritos apenas leyó nadie. En cambio, Zadie Smith empezó en la luna” y “la presión, la ha bloqueado, ella misma lo ha reconocido”. “Está bien que haga confesiones sobre su labor de escritora”, “aunque no sean de gran profundidad”. “Ya puede escribir artículos, ya, con tres libros en diez años, algo tiene que escribir”. ¿Usar seudónimo? “No lo creo, mucho ego aquí, demasiado para usar seudónimo”. ¿Mucho ego? No parece que Zadie Smith nos esté haciendo caso (“Menos saraos y más escribir”) y se haya centrado en “encontrar su voz”: su último proyecto, una recopilación de relatos de revelaciones literarias como ella, El libro de los otros. ¿Y el tuyo, cuándo?

Todavía más sobre Zadie Smith
  • "Nombres propios", por Pablo Martínez Zarracina, en El norte de Castilla. Crítica de la recopilación de relatos coordinada por Zadie Smith, que Salamandra acaba de publicar aquí.

martes, 2 de febrero de 2010

9 de febrero: London calling


Whitbread, Guardian, Commonwealth Writers… Recibió incontables premios al mejor escritor novel y quedó finalista de muchos otros. Pero es que Zadie Smith ya era una sensación antes de publicar su primera novela. Si lo que dice la Wikipedia es verdad, “Dientes blancos se dio a conocer en el mercado literario en 1997, mucho antes de que estuviera acabada, los retazos literarios que llegaban a los editores despertaron un inusitado interés para una primera novela aún no terminada”. Una vez publicada, crítica y público fueron unánimes, la encumbraron. Times Literary Supplement: “Su falta de narcisismo, unida a su habilidad para fundir en una sola pieza la historia y los sentimientos, el intelecto y la intimidad, señalan a Zadie Smith como una escritora de enorme proyección.” Le Monde: “La sorpresa no es tanto su talento de escritora, ni su dominio en la progresión del relato, como su increíble capacidad para captar la naturaleza humana.” Y, por último, una crítica que consideramos especialmente significativa, pues la realiza uno de los secundarios de la novela, Salman Rushdie: “Un debut que asombra por su consistencia, divertido y serio a la vez; la voz tiene auténtico timbre literario. Dientes blancos me encantó y me impresionó.”

La quema de ejemplares de Los versos satánicos en los suburbios de Londres sin duda marcó la niñez de quien iba a convertirse en autora de la novela que comentaremos en la próxima sesión de Novelantes. Zadie Smith utiliza aquel episodio para reflejar la radicalización de uno de sus jóvenes protagonistas, pero el adolescente Millat no contaba con encontrarse, al llegar a casa, una ira aún más terrible que la suya, la de su madre, Alsana:

Cuando Millat llegó a casa aquella noche, en el jardín de atrás ardía una gran hoguera. Todos sus tesoros, acumulados durante cuatro años —álbumes, pósters, camisetas de edición especial, programas de cine coleccionados durante más de dos años, bonitas zapatillas Air Max, ejemplares 20-75 de 2000 AD Magazine, foto firmada de Chuck D., una copia buscadísima de Hey Young World de Slick Rick, El guardián entre el centeno, su guitarra, El Padrino I y II, Malas calles, La ley de la calle, Tarde de perros y Shaft en África—, todo había ardido en la pira funeraria, que ahora era un montón de cenizas humeantes del que emanaban gases de plástico que irritaban los ojos, ya llenos de lágrimas.
—Todo el mundo necesita una lección —había dicho Alsana horas antes, al encender el fósforo, con un nudo en la garganta—. Y si él anda por ahí quemando las cosas de los demás, también tiene que perder algo sagrado. Todo el mundo recibe su merecido, antes o después.
Zadie Smith, Dientes blancos

Más sobre Zadie Smith:
  • "Estoy aprendiendo qué tipo de escritora soy", de Zadie Smith, en El País. La escritora cuenta las sensaciones que le produjo acabar su última novela hasta el momento, Sobre la belleza. El A fondo da acceso a algunos documentos más, pocos, publicados en el diario, entre ellos, una larga entrevista.

  • Página web sobre la serie White Teeth. En 2002, Channel 4 convirtió la novela en una serie de televisión. En la página web de la cadena están colgados los capítulos aunque parece haber algún problema de reproducción (en inglés).

  • Página web de Zadie Smith. Sitio sobre la autora en la red Literati, parece dar acceso a un e-mail personal de Zadie Smith (en inglés).